A los 46 años busca a su papá Heriberto

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Testimonios Riobamba hija busca a papá: Un escritor anónimo decía que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño -por primera vez- el dedo de su padre lo tiene atrapado para siempre. Y Alexandra podría ser un claro ejemplo de ello: una mujer de casi 50 años de edad que no conoce a su padre biológico, y que lo poco que sabe es por las historias de su madre, que calaron en su mente, imaginando que tomaba la mano de su amado progenitor… ¡A los 46 años busca a su papá Heriberto!.

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Testimonios Riobamba hija busca a papá: ¡A los 46 años busca a su papá Heriberto!. https://laprensa.com.ec

Encuentro.

Ella hoy tiene el deseo ferviente de verlo al menos una vez, y que su padre biológico la vea, y fundirse en un abrazo eterno. Ella cuenta que fue criada por su madre y un hombre muy bueno que más tarde se hizo cargo de su familia; pero, en la actualidad desea encontrar a su progenitor, y no tiene ningún afán de dinero, solo hacerle preguntas y darle mucho cariño.
Historia. Alexandra cuenta que hace más de 4 décadas su madre conoció a un hombre universitario y que, fruto de un gran amor, nació ella.

“Hace más o menos unos 49 años mi madre conoció en Riobamba a un joven de nombre Heriberto Soria, el mismo que estudiaba en la universidad de la ciudad, de ahí se conocieron por muy poco tiempo, y cuando ella se quedó en cinta por aquel tiempo él no se podía hacer cargo, porque era muy joven y estaba estudiando, entonces tuvo conocimiento de que mi mamá se iba hacer de otro compromiso, y él estaba de acuerdo y se enteró que se iría a otra ciudad”, contó la mujer, con un cierto halo de nostalgia…

Esperanza.

A la mujer se le nota -en su voz- una gran seguridad mientras cuenta que aquel señor es su padre, y tiene además la seguridad de que lo va a encontrar para darle el amor guardado de tantos años de no verlo. “Debe tener más o menos entre unos 65 a 70 años de edad, comentó Alexandra.

Recuerdos.

La mujer comentó que no tiene ningún dato de su padre biológico, tampoco fotos, tan solamente las historias que su mamá le conversó desde que era pequeña. “Mi madre se llama María Muñoz, ella me comentó que la familia de él tenía un almacén de cobijas y otros objetos, donde antes era la Estación del Tren en Riobamba, y lo complicado es que no he tenido más datos de él, solo lo que mi mamá me conversó; sin embargo, ella ha ido olvidando poco a poco por el tiempo y la edad, solo tengo esto que guardo en mi memoria y lo que puedo anotar cuando ella me conversaba de él”, expresó.

Objetivo.

“Puedo recordar que hace mucho tiempo mi madre me explicó cómo eran las facciones del señor, decía que era blanco y en la planta de los pies tenía un lunar rojo; también mamá me contó que él había dicho que sería mujercita, pero no podría hacerse cargo de mí porque estudiaba y, la verdad, esperemos que pueda encontrarlo, quisiera saber de él, hablar y conocerlo, solo esa es mi meta”.

Voluntad.

Alexandra nació el 13 de julio de 1972, un año después de que su madre conociera al estudiante universitario. “La verdad sí me gustaría encontrar a mi padre biológico, quisiera preguntarle si alguna vez pensó en mí y que le dejo a su voluntad si quiere mantenerse en contacto conmigo”, dijo la hija.

Promesa.

Según contó la mujer, hace años, ella habría hecho la promesa de buscar a su progenitor. “Yo hice la promesa de que cuando mi padre, el que me crió, llegará a faltarme, solamente ahí comenzaría a buscar a mi padre biológico; mi padre que se hizo cargo de mí murió hace un año, entonces he iniciado con esta búsqueda, para saber por lo menos si sigue vivo el señor, si es que tiene familia…”, afirmó la optimista mujer.

Pasado.

“Mi madre me contó que mi padre biológico era menor que ella con a penas un año; también me conversó que cuando lo conoció él entraba recién a la universidad, y en ese entonces él tenía la edad de 17 años, él es nacido entonces en 1953”, refirió Alexandra.

Pasado.

Además, la madre de la mujer era de la ciudad de Guayaquil y se habría conocido con su padre riobambeño, sin embargo, “por cuestiones de la vida”, según contó Alexandra, su madre tuvo que irse hasta la ciudad de Puyo a vivir, para poder mantener a su familia y tener a su hija, y en dicho lugar vive ya 47 años de edad y, desde entonces, no han vuelto a ver a Heriberto, su verdadero padre.

Compartir.

“Yo en verdad no tengo ningún interés económico ni material, porque gracias a Dios mi familia y yo estamos bien en ese aspecto, solo deseo saber qué es de la vida de aquel padre que me engendró; hoy tengo una linda familia y quisiera compartirla con él, claro, si me permite conocerlo y entrar en su vida”, puntualizó con un halo de esperanza…

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