Tenemos una escuela de la corrupción

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Javier Guaraca Duchi,
Doctor en Jurisprudencia

Una sociedad corrompida puede ir al despeñadero, porque la corrupción en nuestro Ecuador está institucionalizada desde cuándo, para lástima, para denigración del Ecuador, fue nombrado el ciudadano Rafael Correa como presidente del Ecuador, señala Javier Guaraca, abogado constitucionalista.. Tenemos una escuela de la corrupción.

¿Los casos de corrupción destapados en la pandemia ya se venían dando antes?
Si hacemos una retrospectiva histórica, desde 1830, ha venido desarrollándose la corrupción con diferentes matices, pero, considero que últimamente, en el período de los 10 años de Rafael Correa fue donde el país entró en una crisis de institucionalidad, de gobernabilidad y, obviamente, de corrupción camuflada, que en la actualidad se está viendo los resultados que existe en todas las instituciones, en todas las esferas del poder, y me atrevo a decir, en toda la sociedad hay corrupción, de manera directa o de manera indirecta.

Quienes están en el que algunos dicen “el peor gobierno de la historia” son las mismas de antes…
Desde luego, tenemos una escuela de la corrupción, como refiero anteriormente, creada, desarrollada, ejecutada por el anterior presidente: Rafael Correa, lo que en la actualidad, el presidente Lenin Moreno está únicamente cumpliendo con el mandato de corrupción que le dejó su antecesor, toda vez que son de la misma línea política, ideológica y, lo que es peor, está trabajando con los mismos ciudadanos que fueron parte de la partidocracia y de la politiquería existente en el Ecuador.

Tenemos una escuela de la corrupción. https://laprensa.com.ec

¿Las leyes se hicieron para proteger a los que las violentan?
Considero que se ha desnaturalizado y se ha desvirtuado el objetivo que tiene la ley, toda vez que en el gobierno anterior fue desarrollada la legislación para proteger a los corruptos, proteger a los delincuentes y proteger a los prófugos que han cometido sendos delitos contra la humanidad, es decir, lesa humanidad y, obviamente, contra la sociedad, entendiéndose a la sociedad como aquel conjunto de personas que están desarrollándose en un país, es decir, niños, adolescentes, jóvenes, adultos, personas de la tercera edad.

Lo que más hay es denuncias, pero, ¿y las detenciones?
El sistema penal, al ser derivado de un garantismo mal concebido, lo que hacen es proteger a los delincuentes. Hemos visto a nivel nacional y local allanamientos, investigaciones, pero en la práctica no hay resultados, porque hay unas figuras e instituciones jurídicas que protegen a los corruptos.

¿Qué esperanza habría de que esto se corte de raíz?
En los países democráticos, generalmente, ya tratándose de Ecuador, el objetivo es que los ciudadanos, las personas podamos elegir personas con criterio, con perfil político, educativo, académico para que sean representantes dignos y trabajen en beneficio del pueblo, y no como en la actualidad, por ejemplo vemos ciudadanos que llegaron al poder, y ya en el caso concreto de Chimborazo vemos que fueron designados 4 asambleístas que, desde mi punto de vista, no han servido ni han legislado para la provincia, peor para el país, es decir, no han cumplido con el plan de trabajo propuesto. 

¿Qué procede legalmente sobre el caso carnés?
Dejar sin efecto los carnés de discapacidad porque, obviamente, fue un fraude a la ley y a la institución que, de lo que se conoce, fueron personas que cancelaron dineros a los funcionarios o servidores del Ministerio de Salud Pública para que fueran extendidos o emitidos esos carnés y, en base a ello, se han beneficiado las personas para no pagar impuestos o importar vehículos cuando, en realidad, las personas que tienen el derecho, la opción y la discapacidad vemos que no lo tienen, es decir, existe un fraude social, moral y jurídico.

¿Y los bienes?
El Estado es la institución máxima del país y, obviamente, en base a los principios de seguridad jurídica, de juricidad y de legalidad lo que tiene es que poner orden y recuperar lo que se han sustraído o se han llevado de manera ilegal, generalmente los políticos que están de turno.

Pero, los que deben cuidar son los mismos que van rotando en los cargos…
Conocemos a través de los medios de comunicación, que han investigado mejor que la Fiscalía General del Estado, que este gobierno y el anterior han usufructuado y han sido parte de la corrupción, es decir, no tendrían ni moral ni ética estos mismos funcionarios para deshacer lo que ya hicieron.

¿Una sociedad en proceso de corrupción tiene esperanza?
Sí hay esperanza, a través de nosotros, las personas, que tenemos que poner de parte. 

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