Rosario tiene 6 hijos. Cuatro de ellos son menores de edad y tienen que adaptarse -“entre saltos y brincos”- a los métodos que hoy por hoy se están proporcionando en las diferentes instituciones de educación fiscal para seguir, de alguna manera, con el cronograma de estudios. Diario La Prensa te da a conocer una La Realidad de Tomar Clases en Línea en Chimborazo.

Si bien desde el Ministerio de Educación se ha anunciado que se han habilitado varias formas para que los niños y adolescentes puedan estudiar, como radio, televisión, guías e internet, la realidad es totalmente diferente. 

La Realidad de Tomar Clases en Línea. https://laprensa.com.ec

Testimonio. “Mis cuatro últimos tienen que estudiar así: el uno en la computadora, el otro en el celular. Para que no se confundan, toca ponerle al uno en la sala y al otro en el patio, porque encima el eco hace que no se escuche nada. En el caso de mis otros hijos me toca pedirle a mi primo, que vive cerca, que me ayude con una computadora y un celular.

No tengo dinero para comprar cuatro computadoras. Encima, me toca pagar por el internet de la casa y del celular”, comentó Rosario, quien agregó que si bien se da las formas de que sus hijos estén recibiendo clases y haciendo sus deberes, lo que no sabe a ciencia cierta es ¿qué tan efectivos son estos métodos de educación? 

Realidad. Anita tiene dos hijos. En su caso los tiene en un establecimiento particular. En su casa había una computadora para la familia, para hacer deberes, imprimir y demás; sin embargo, con la llegada de la pandemia las cosas se volvieron por demás complejas.

La Realidad de Tomar Clases en Línea.

El papá y la mamá tienen teletrabajo, por tanto, cada uno requiere de una computadora, y lo mismo pasa con los niños: una para cada uno, porque en el caso de los planteles particulares las clases -en su totalidad- son mediante internet. “Cada uno tiene que encerrarse en un cuarto.

Vivimos en un departamento pequeño. El internet es malo y tuvimos que pagar por un plan de más mega, pero no termina de servir bien. A todo esto se suma que el mínimo ruido provoca un estruendo en las computadoras que molesta en los profesores. Mis hijos ya solo están recibiendo dos materias, a veces una más, pero sobre si están o no aprendiendo, creo que lo bien básico, porque luego uno tiene que estar explicando”, explicó Anita.

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