La Plaza Alfaro guarda en Riobamba artesanías de calidad

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La estación del Tren de Riobamba, ubicada en la calle Carabobo y Daniel León Borja, alberga la emblemática “Plaza artesanal Alfaro”, un espacio que ha adquirido importancia tanto para los emprendedores locales como para los visitantes que buscan adquirir en Riobamba artesanías auténticas y de calidad.

Riobamba artesanías
La Plaza Alfaro es un espacio para comprar en Riobamba artesanías y conocer su historia. http://laprensa.com.ec

Esta plaza se ha convertido en un punto de referencia para aquellos que desean llevar consigo un recuerdo tangible de su experiencia en Riobamba, conocida como la “Sultana de los Andes”.

Con 16 stands disponibles, los artesanos exhiben una amplia variedad de productos elaborados con habilidad y destreza. Utilizando materiales autóctonos y representativos de la región, como fibras naturales, vegetales, madera, cerámica, joyas y cuero, los artesanos dan vida a creaciones únicas y representativas de la cultura local.



La “Plaza artesanal Alfaro” no solo ofrece una oportunidad para adquirir en Riobamba artesanías de alta calidad, sino que también brinda un espacio donde los visitantes pueden conectarse con la historia y el pasado de la ciudad.

Disminución de visitantes de la plaza

La estación del Tren de Riobamba evoca un sentido de nostalgia, con sus pasos y el lejano sonido del tren que en su momento representó el progreso y el desarrollo de la región.

Sin embargo, a pesar del encanto y la autenticidad de la Plaza artesanal del tren, la paralización del ferrocarril ha tenido un impacto negativo en el flujo de turistas y, por ende, en las ventas de los artesanos.

La disminución de visitantes y clientes ha representado un desafío para los pequeños emprendedores que dependen de esta actividad para sustentarse.

Trabajo de talentosos artesanos

Benito Robalino, un talentoso artesano de la Plaza artesanal del tren, expresa su dedicación y amor por el oficio que heredó de sus padres, quienes también eran artistas y artesanos.

Es la tercera generación en su familia que se dedica a este noble oficio, y su especialidad radica en el trabajo con tagua, hueso, madera y piedras, así como en la restauración de objetos antiguos.

Los precios de sus creaciones varían desde 1 dólar hasta 50 dólares, lo que permite que personas de diferentes presupuestos puedan adquirir sus obras.

Robalino destaca la importancia de recibir apoyo por parte de las autoridades locales en la promoción y difusión del turismo.

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