Recorre Riobamba para alimentar a sus hijos. https://laprensa.com.ec
Recorre Riobamba para alimentar a sus hijos. https://laprensa.com.ec

Sujetando con la mano izquierda a su vástago menor y con la derecha varias fundas de mandarinas, Fany Paltán recorre -de sur a norte- la “Sultana de los Andes” ofreciendo este producto, a fin de solventar las necesidades del hogar…Fany recorre Riobamba para alimentar a sus hijos.

Trabajo. Fany llegó hace dos meses a Riobamba, procedente de Alausí. Junto a sus dos pequeños, Israel y Jhonatan, atraviesa media ciudad para vender mandarinas en el centro de la urbe.

Esta abnegada madre dejó Alausí para encontrar un mejor porvenir, pues, en el cantón sureño de Chimborazo las oportunidades laborales le fueron esquivas, por lo que decidió emprender el viaje y trabajar como comerciante informal.

En horas de la mañana acude al mercado “Mayorista” para comprar mandarinas y hacer varios atados a fin de ofrecerlos a un dólar. Fany anteriormente trabajaba en la agricultura, pero esta labor se terminó y tuvo que migrar a la ciudad por una mejor oportunidad. Acá encontró un pequeño lugar para vivir, pero con lo que gana al día no le alcanza para sustentar unas necesidades diarias dignas. 

Recorre Riobamba para alimentar a sus hijos. https://laprensa.com.ec
Recorre Riobamba para alimentar a sus hijos. https://laprensa.com.ec

Necesidad. Su hijo Jhonatan es quien le ayuda a llevar varias fundas con sus pequeñas manos.

Antes de entablar la conversación, el “peque”, que apenas tiene 4 añitos, me ofrece la funda de mandarinas a un dólar. Recibe la moneda con una sonrisa que descubrió el cielo como si fuera un logro olímpico… una alegría profunda. Fany dice que debe pedir ayuda a sus vecinos para poder cocinar algo y dar de comer a sus primogénitos.

De sus ojos resbalan varias lágrimas cuando relata la dificultad que tiene para conseguir el sustento. Lamenta que el padre de sus hijos no esté presente para responsabilizarse y apoyarla en el hogar.

Ella dice que no sabe dónde está el padre de los “guaguas”, lo último que supo de él es que se fue y tuvo que empoderarse y salir a trabajar. “Gracias a Dios, por el cariño que tienen a mis hijitos, sí se vende así, centavito por centavito, a veces me mandan regalando comidita”, dice Fany, que ha sido recibida con solidaridad en la “Ciudad de las Primicias”.

Hay días que no logra vender lo que se plantea. En su casa debe pagar el arriendo y para poder alimentar a sus niños. Lo más complejo es que no cuenta con una cocina para preparar los alimentos, especialmente el desayuno, antes de salir a vender las mandarinas.

En el domicilio donde arrienda tiene que pedir prestado a una de las vecinas la cocina, pero eso a veces no es suficiente, debido a que le da pena seguir pidiendo algo que no es suyo. Al momento no está en condiciones de adquirir varios enseres que son necesarios para sobrevivir de una manera básica en esta pandemia. Anhela que personas de buen corazón puedan aportar en su lucha diario… 

Fany recorre Riobamba para alimentar a sus hijos ahora necesita una cocina, una cama y… comida

Informalidad. Aunque no hay un re- porte del número de personas que se dedi- can al comercio infor- mal, la presencia de estos ciudadanos ha incrementado en “Rio”

Realidad. Así como Fany, muchas perso- nas que se dedican a la venta ambulante sufren los estra- gos de la falta de empleo y oportunidades. En varios sec- tores de la urbe se libra una cruel batalla por sobrevivir.

Esta joven mujer debe tender varios costales y cartones para poder dormir junto a sus hijos. Necesita una cama y varios artículos más para tener una mejor calidad de vida. Las personas que deseen ayudar pueden llamar al cel.: 0988005955.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí