Lucila, la maestra con el don de educar desde el alma

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Lucila, la maestra con el don de educar desde el alma, llegó a la excelencia educativa gracias a la bendición de Dios y la guía de su madre

Lucila, la maestra con el don de educar desde el alma
Lucila, la maestra con el don de educar desde el alma.http://laprensa.com.ec

Lucila, la maestra con el don de educar desde el alma, llegó a la excelencia educativa gracias a la bendición de Dios, la guía de su amada madre y la voluntad férrea de jamás darse por vencida.

“Nací en un hogar muy bonito, donde nos enseñaron desde muy pequeñitos que el fin de cada uno de los seres humanos es el servicio como enseñanza de Dios”, dice y se emociona.

Y precisamente esa directriz de vida marcó el camino de servicio de Lucila Johana Suárez Santillán a través de la educación.

Inició su formación en el Jardín Dolores Vintimilla de Galindo, siguió en la Escuela 5 de Junio, avanzó en el Colegio Riobamba y continuó en la Universidad Nacional de Chimborazo.

Posteriormente, alcanzó varias especializaciones en la Universidad Indoamérica, la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y alcanzó otra maestría en Venezuela.

El haber tocado la excelencia como maestra y ser embajadora del Global Teacher Prize, nada más y nada menos que el Premio Nobel de la Educación, no la envanece…

…por el contrario, la hace más humana y le compromete a no dejar la senda.

Y precisamente esa humanidad se plasma en una bella sonrisa, una mirada cautivadora y un porte de reina; pero, sobre todo, un corazón que se hace sentir en dulces palabras.

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Lucila, la maestra con el don de educar desde el alma

Lucila tiene el don de educar desde el alma
Lucila tiene el don de educar desde el alma.http://laprensa.com.ec

“Tengo en mi casa 2 mujeres ejemplo, mi abuelita y mi mamá, que también es maestra, y de ahí nace la vocación, aunque en un inicio no quise ser docente, quería ser doctora”.

Silvia Santillán, su madre, siempre le inculcó una profesión de servicio, y la bella Johana decía que siendo médico podía curar enfermedades de los niños. Pediatría era la elección.

Y quiso hacerlo, pero era en un momento que la economía hogareña no era de lo mejor tenía que decidirse por una carrera corta, aunque la mira siempre fue en salud.

Así, optó por la Terapia Física y Deportiva en la Unach, carrera que sería el vehículo hacia su verdadera vocación, la que requiere un toque de ángel.

El don de educar desde el alma

Lucila Johana Suárez Santillán, directora de la UEE Dr. Luis Benavides, visita Diario La Prensa
Lucila Johana Suárez Santillán, directora de la UEE Dr. Luis Benavides, visita Diario La Prensa.http://laprensa.com.ec

Tras graduarse de terapista física estaba en un centro de rehabilitación, hasta que una llamada de un profesor cambiaría su vida.

“Escuché que están llamado a terapistas físicos para el Ministerio de Educación”, le dijo un exprofesor. Ni lo pensó, tomó una carpeta -que tiene siempre lista- y salió tras un sueño.

La cita era en el Distrito de Educación, y la fila era inmensa, llegaba hasta Oscus, y vio que incluso exmaestros de la universidad la hacían. “¡Vamos a intentarlo!”, se dijo.

Llegó a la entrevista. Recuerda que Danae Pérez era entonces coordinadora de la Unidad de Apoyo a la Inclusión, quien le hizo muchas preguntas. Le dejo su carpeta algo nerviosa.

De pronto las palabras de la funcionaria se asemejaron a las de su madre: “¿estás dispuesta a servir a niños con discapacidad?”, le dijo, y su respuesta automática fue: “¡claro!, ¿por qué no?”.

Terminó la entrevista y recordó que, ‘con el rabito del ojo’, vio que Danae movió una de las carpetas, y estaba segura era la suya, y escuchó un “con esta carpeta me quedo”.

“Cuando regreso me dice: ‘bueno, muchas gracias”, pero nunca me dijo le seleccionamos. Pero ¡yo vi que a mí me seleccionó!”.

Y se acercó a preguntar por qué no la llamaban, y se decía: ‘será que yo vi mal’… “Ya ganó una señorita”, fue la respuesta, a lo que replicó: ‘¿me puede decir el nombre?’. ‘¡Sí, es Lucila!”

La emoción la embargó, y algo le hizo saber que por allí era el camino.

“Al siguiente día me presenté y me han puesto mal un número de teléfono, no se podían contactar, pero llegué a la UEE y es uno de los puntos más bonitos que he experimentado”.

Cuando obra la mano de Dios…

Lucila rodeada de su mayor tesoro, sus amados niños
Lucila rodeada de su mayor tesoro, sus amados niños.http://laprensa.com.ec

Inició en la inauguración de un período escolar, “era 2014”…

Ese día conoció a 3 ángeles disfrazados de niños con discapacidad, los que le harían saber cual era su misión en este mundo…

Pero antes a los equipos docente y administrativo, maestros con discapacidad visual y sin discapacidad.

“Me presentan ante mis niños y 3, tras la inauguración, me dicen: “señorita, queremos conocerla”. Eran 3 niños con ceguera total, y les dije: ¡claro!”.

“¿Nos permite tocarle?”, le pidieron, y ella asintió.

Le levantaron la blusa, pusieron sus manitos directo (los niños con discapacidad visual y más los que nacen su contacto directo con la persona para conocerla es la piel).

“Me topan la piel y me empiezan a describir: ‘señorita, usted es morenita’, y me dije ¿cómo?; ‘usted es alta’, bueno, la espalda; ‘usted tiene churitos’…”, la asombraron.

Pero, el impacto lo sintió cuando una niña le dijo: “¡usted vino para quedarse!”. Le respondió “¿por qué mija?”, algo extrañada.

“Porque sentimos que Ud. vino para quedarse, porque hay otros maestros que llegan y sabemos que se van a ir, pero usted no se va a ir’”, le dijo con autoridad la menor.

Al instante, la otra niña no la dejó salir del asombro: “¡Usted tiene el alma noble!”, y allí supo que el propósito de Dios es que esté ahí… y se quede.

Y la mano de Dios no se detiene cuando está obrando a favor…

Lucila, la maestra con un don

El trabajo no solo es en las aulas, sino también en las calles
El trabajo no solo es en las aulas, sino también en las calles.http://laprensa.com.ec

Justamente una docente tuvo que operarse y debió salir. Johana era parte del equipo disciplinario, y como no había docente que la cubra tuvo que asumir esas cátedras.

Se digo ‘¡claro que sí!, ¿por qué no?, y como tenía el ejemplo de su amada mamá, que era maestra, asumió el reto.

“Empiezo a sentir ese gusto por enseñar y la capacidad para llegar a esos niños”.

Así, a pesar que ellos tienen un sistema diferente como el braille, el ábaco, la orientación y movilidad, todo adaptado, se dijo: ¿por qué no hacerlo?

Fue inmediatamente por la siguiente carrera…

“Porque si es mi camino la educación, a pesar de que siempre decía desde pequeñita no quiero ser maestra, quiero ser doctora, mi camino fue siempre este”, lo sentía.

Terminó la primera jornada y su vida quedó marcada.

“Cuando me presenté dije: ¡yo llego a conocer mi segunda casa, mi segundo hogar!”… y así fue.

En casa la emoción la embargó, la ilusión y alegría desbordaban por sus poros, complementado por los parabienes y consejos familiares, sumados a bellas energías positivas.

La felicidad fue de toda la familia, sabían que algo grande estaba por venir, pero jamás imaginaron que estaban admirando a la futura directora del plantel que habla Johana.

El anhelo de seguir haciendo más

'Educando desde los Ojos del Alma' todo es posible
‘Educando desde los Ojos del Alma’ todo es posible.http://laprensa.com.ec

“La inclusión está en todo lado, y debemos hacerla, sino que a veces no tenemos el conocimiento, o simplemente ignoramos, lo que hace que se cometan ciertos errores”.

Lo que hace que en vez de incluir se excluya a la persona con discapacidad.

Pasaba el tiempo, y ya con más conocimiento, pues alcanzó una experticia en discapacidad, se dijo: ¿por qué no podemos hacer más?

Y precisamente esos ¿por qué no…? han sido la muralla que hace que en su vida no tenga pase libre el conformismo o la mediocridad, lo que le hacen de excelencia.

En aquel tiempo había un director con discapacidad visual, el Dr. Miguel Granja, que siempre recuerda, pues, siempre le auguró éxitos en la vida.

Él le decía: “usted es una muchachita soñadora, viene con muchas ideas; pero, créame, hay cosas que no se pueden cumplir”.

Pero la hermosa Lucila le replicaba que los sueños sí se pueden cumplir, porque si se trabaja en ellos se convierten en metas, y luego en hermosas realidades.

El día que cambió una triste realidad

Su formación de terapista física ayuda sobremanera a atender diversas necesidades elementales y específicas
Su formación de terapista física ayuda sobremanera a atender diversas necesidades elementales y específicas.http://laprensa.com.ec

Tras finalizar una jornada el alma se apoderó de sus ojos y observó algo que la mayoría no podía o simplemente no quería ver…

“Los niños salían de séptimo año y me pregunté: ¿adónde van?, ¿será que se incluyen?, ¿van a Educación Básica Superior?, ¿al colegio?, ¿se gradúan?, ¿irán a la universidad?…”.

Y precisamente esas dudas motivarían que las ideas se traduzcan en palabras y éstas se vayan materializando en realidades…

Decidida, pidió al director le permita hacer una investigación de todos los expedientes de los niños. La respuesta fue: “claro”, apertura que le permitió pasar de nivel.

“Empiezo a revisar, me demoré algún tiempo revisando casa por casa, que tal vez eso no me competía a mí, pero quería saber ¿qué estaba pasando?”.

Así, palpó varias realidades que la impactaron.

“Muchos me decían: ‘sí señorita, nos inscribimos en educación ordinaria, pero, lamentablemente, los docentes decían ‘no podemos trabajar con ellos’…

‘nosotros no somos maestros de Educación Especial’, ‘busquen nomás una fundación’.
Otros decían que estaban en fundaciones, en la casa…”.

Empoderada ya como un asunto personal, Johana intensificó la tarea:

Sacó un porcentaje de toda esta investigación, y del 100% de estudiantes que salían de séptimo solo el 30% salía a inclusión, y de este 30% solo el 10% iban a la Educación Superior.

Pero seguía la duda: ¿qué pasaba con el 90%, restante?

Estaba en fundaciones, en asociaciones, en su casa.

Ello mientras sus padres decían: ‘¿qué va a ser de nuestros niños cuando pase algo, Dios no quiera, con nosotros, y no esté alguien que les pueda apoyar, porque ellos no son autónomos’?

“Y esa palabra vino a mi mente, y me dije está pasando algo tal vez en la Educación Básica, ¿por qué no les aceptan?, ¿qué está pasando?”.

Maestra empoderada de una lacerante realidad

Lucila, la maestra con el don de educar desde el alma, en acción
Lucila, la maestra con el don de educar desde el alma, en acción.http://laprensa.com.ec

Y se dedicó a investigar más y, claro, vio que muchos de esos niños no tenían todas las herramientas necesarias, pues las unidades educativas ordinarias no estaban preparadas.

Se dijo, tal vez no es culpa de los maestros, sino que en un aula hay 30 estudiantes, y tal vez no les da el tiempo directo para dirigir a un estudiante que tiene algún tipo de discapacidad.

Ello a más de la situación económica, así como muchas brechas aupadas en ideas no centradas en una verdadera inclusión también eran sus hipótesis.

Lo que se complementaba con un ‘ahhh, pobrecito, tiene una discapacidad’, todas ideas erróneas acerca del tema, dolor que motivó en su mente la idea de hacer algo.

“Regreso con los resultados y le cuento al director, y me dice: ‘¿qué podemos hacer?, ¡nosotros cumplimos!’.

Le dije: ¿por qué no hacemos una propuesta? Hacemos una extensión del servicio educativo y les damos ese plus que les falta”.

¿Cómo? Buscamos para ellos, como UEE, verdaderos lugares de inclusión, donde veamos que hay unidades educativas con verdaderos profesionales que de verdad están comprometidos.

Le respondió: “vea mijita, ¿cómo vamos hacer una verdadera ampliación de cobertura si no hay recursos, personal docente, qué vamos hacer?”.

Y fue más allá: “¡el Distrito va a decir si quiere haga, pero de dónde va a sacar los recursos!”.

Como él me decía “muchachita soñadora”, le venían muchas ideas y decía ¿por qué no golpeamos puertas?, si tal vez acá, en el Ministerio no nos apoyan, vamos a otro lado”.

Pese a ello Miguel Granja no quería aceptar el reto al inicio.

Cuando Dios mueve su mano…

Cuando el amor prima todo es posible
Cuando el amor prima todo es posible.http://laprensa.com.ec

“En ese tiempo hay una capacitación en la zona, y tenía que ir el director, pero me dice: ‘váyase usted, porque yo tengo algunas actividades’, y le digo me voy encantada”.

Y volvió empoderada de cómo hacerlo. Lo que pasa es que, en esa reunión, en la que estaban solo directores, fue como equipo multidisciplinario, y empezó a preguntar de todo:

¿Cómo se puede hacer?, ¿cómo se hace?… fueron muchas preguntas.

Trajo ideas y se digo ¿por qué no hacerlo?, si tenemos infraestructura que sí nos da, y si bien no están todos los profesionales podemos gestionar los implementos, ¿por qué no hacerlo?

“Regreso con la idea y el director dice: ‘no, vea, no, no vamos a poder hacerlo. Ud. cree, imagínese, una Básica Superior’, e incluso dije ¿por qué no un colegio? ‘No, cómo vamos hacer?’”.

Y paso una semana…

“Me dijo: ‘tanto me ha insistido que ¡haga, pero sola, vea si tiene resultados, porque digamos que los pasos eran año por año de hacer la ampliación de hacer el servicio educativo”.

A lo que respondió Lucila: “¿por qué no con el octavo? Si tenemos hasta el séptimo ¡yo voy por el octavo!”. Empezó a investigar.

Lucila, la maestra con el don de educar desde el alma

El premio al esfuerzo de haber cumplido el ciclo educativo
El premio al esfuerzo de haber cumplido el ciclo educativo.http://laprensa.com.ec

“Todo el currículo estaba en mi mente, hice adaptaciones curriculares, dentro del proyecto propuse estas”.

Incrementó módulos formativos. Había el braille, orientación y movilidad, ábaco para matemáticas para no videntes, pero no estaban sembrados obligatorios en la UEE.

“Entonces hice estas adaptaciones y las plasmé en el proyecto”.

Se estaba encaminado y dijo ‘tenemos este proyecto listo. “Bueno, ¿por qué no el plus con mi carrera como terapista física, y adicional eso”.

Lucila es de las personas que donde está trata de aprender, y en todos los lugares donde hacía prácticas asimilaba valiosos conocimientos.

Terapistas físicos, ocupacionales, estimuladores tempranos, terapistas del lenguaje, y de todos ellos aprendió muchas cosas, y especializándose en muchas otras.

¿Y por qué no tener una propia área de terapia física, deportiva, musicoterapia, transocupacional dentro de la UEE?

Dentro del proyecto también propuso estas áreas especiales, y hace un conjunto de esta adaptación más áreas especiales.

Al momento de presentarle al director este dice: ‘verá si le hacen caso o le aprueban en la Dirección Distrital, porque créame que de eso le van a decir ¿de dónde va a sacar los recursos?’

“Yo había puesto un claro testamento dentro del proyecto que el auspicio sería directamente del Ministerio de Educación”.

Pero en caso de no haber estos recursos se buscaría igual en entes que encontró; entonces, presentó el primer bosquejo del proyecto, hubo correcciones, las realizó de inmediato.

Sin horario ni apoyo, pero sí con férrea voluntad

En la actualidad, el pénsum contempla actividades complementarias necesarias
En la actualidad, el pénsum contempla actividades complementarias necesarias.http://laprensa.com.ec

Se quedaba en la UEE. En ese tiempo trabajaba hasta las 15:30 h, se quedaba hasta 7-8-9 o 10 de la noche en una oficina que le destinaron, y me decía “tengo que trabajar”.

“Una vez una madre de familia que limpiaba una casita por ahí pasa, golpea la puerta y me ve y dice: ‘yo creía que estaba la luz prendida de gana, pero ha estado Usted’”.

Por ello, las mamitas sabían y siempre reconocen su labor sin tener ningún beneficio económico por estar más horas en la institución trabajando.

Hizo las correcciones, presentó el proyecto y le dicen que está aprobado el octavo año EGB.

Llegó con el documento ante el director, que le señaló: ‘no lo puedo creer. Si esto es así, avancemos con el noveno y el décimo’.

Ahí empoderó a la comunidad, a los padres. Hizo una encuesta a los padres comentándoles esta meta que tenía.

“Ellos me decían: ‘sí señorita, porque no tenemos dónde dejarles a nuestros hijos, y porque en otras unidades educativas no les aceptan”, y así tuvo respuestas muy tristes.

Pero, al pasar los años, estos mismos padres le responden empoderados que sus hijos sí pueden, que apuestan por la Educación Superior, están confiados y creen en su potencial.

“Eso es un cambio. Dentro del proyecto se hace que los padres se empoderen y crean, porque justamente la familia es eso: creer en un niño con discapacidad, si no, no va a lograr nada”.

Y así arranca el octavo, el noveno, el décimo.

Lucila, la maestra con el don de educar, es un claro ejemplo del querer es poder.

Ni la pandemia frena a una maestra con el don

Siempre rodeada de su más grande tesoro, sus niños
Siempre rodeada de su más grande tesoro, sus niños.http://laprensa.com.ec

En pandemia hubo una situación de pausa, pero Lucila no, siguió trabajando en proyectos para el primer año de Bachillerato Técnico, el segundo y para el tercer año.

Sabía que iba a ser larga la restricción, pero continuó trabajando, porque sabía que, cuando acabe, se iban a cristalizar más proyectos.

“En pandemia me iba con mascarilla al Distrito Educativo a presentar, viendo si estaba bien, viendo si había que corregir o añadir algo, y así se dejó el Bachillerato encaminado”.

Esto porque tenían la posibilidad de un Bachillerato Técnico con figura profesional en Comercialización y Ventas, y me decían: ¿cómo eso en una UEE? y ¿el por qué?

Les respondió que era fundamentalmente que los estudiantes tenían 2 opciones: irse por la vía de la Educación Superior o la vía del emprendimiento o, ¿por qué no las 2?, y sea su sustento.

“Incluso tengo la satisfacción y bendición de contar con 2 promociones de graduados, muchos de ellos ya están en universidades, otros están emprendiendo”.

Lucila y un sueño que cambia vidas

Lucila, la maestra con el don de educar, es un claro ejemplo del apostolado de enseñar
Lucila, la maestra con el don de educar, es un claro ejemplo del apostolado de enseñar.http://laprensa.com.ec

Actualmente, la entidad no solo tiene estudiante con discapacidad visual, sino visual y adicional otras: intelectual, física, psicosocial como el autismo, auditiva…

“Todos ellos están dentro del proyecto que titulé ‘Educando desde los Ojos del Alma’, porque es lo que experimento con ellos todos los días.

Nosotros utilizamos un lenguaje tan bonito con mis niños, pues, no es que les decimos ‘Usted no puede ver’, les decimos: ‘usted ve desde su alma’”.

Asimismo, la manera de dirigirnos inclusiva es como cualquier otro estudiante, y ellos saben que ven.

Si bien saben que no ven a través de sus ojitos saben que ven a través de esto maravilloso que tienen y que es su alma.

Y a través de los otros sentidos que les permiten ver lo que nosotros, con visión, no podemos hacerlo”.

Sin duda, Dios envía a sus ángeles, y estos hacen su trabajo de la mejor manera, demostrándonos que los imposibles se pueden derrumbar con un ¿por qué no hacerlo?

Lucila, la maestra con el don de educar, es un claro ejemplo del apostolado de enseñar.

¡Mil gracias Lucila por enseñarnos que la peor discapacidad que tenemos es creer que no somos capaces!

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