Concurso de Testamentos de Año Viejo 2020

Testamentos 2020
Concurso de Testamentos de Año Viejo 2020. https://laprensa.com.ec

Testamentos 2020: Como todos los años, Diario La Prensa de Chimborazo convoca a todos los “cultores de las letras” a participar del Concurso de Testamentos de Año Viejo. Este año se llevó a cabo por 21 años consecutivos esta actividad. Los participantes pusieron -una vez más- en evidencia la picardía, humor y la forma tan única que tienen los ecuatorianos para contar las cosas. A pesar de la pandemia por el coronavirus, no se ha perdido el humor y las ganas de poner una sonrisa, a pesar de las circunstancias.

Ganadores del Concurso de Testamentos de Año Viejo 2020

Primer lugar Testamentos 2020: TESTAMENTO DEL AÑO VIEJO 2020, Franklin Alvarez

Aún lúcido, medio agotado, un tanto afectado y muy decepcionado me voy de este mundo. Me voy con el corazón herido, con mis pulmones agredidos por el criminal virus. Yo que llevo por nombre AÑO, por apellido VIEJO y por sobrenombre RIOBAMBEÑO, al finalizar este doloroso he histórico año me despido con un fraterno abrazo de todas mis mujeres, hermanos y hermanastros, hijos, nietos y entenados. Me voy asustado, preocupado y decepcionado de haber vivido en esta mi ciudad sin salud de calidad, sin control de la seguridad, sin autoridades gubernamentales con acuciosidad y sin control de la mortalidad.

Adiós Riobamba querida, de malos políticos preferida. Año olvidado por el gobierno central, desperdiciado por el gobierno provincial, agobiado por el gobierno municipal y sin visión de todo gobierno parroquial. Me voy dejando abiertas las puertas de las elecciones presidenciales y asambleístas provinciales, quizás el pueblo riobambeño y chimboracense abra bien los ojos y elija bien a los mejores ciudadanos chimboracenses y riobambeños, mas no a huayrapamushcas fuereños, ni a corruptos correistas, que para el usuro son unos malabaristas.

Dejo pues, de Albacea, a mi dicharachero y sumido en el dolor cultural Loco Chiriboga, porque él cuidará mis bienes en boga. Como testigos he escogido a los dueños de las prensas locales, para que no sufran tantos males y desvanecidos sus economías ideales. Estos amigos delegados de mi fortuna sabrán cuidar de mi viuda, antes que se dé a la fuga, hablo de la huidiza Luisita y a todos mis herederos habidos y por haber que ni al virus han sabido temer.

A mi querido Alcalde, mismo que ha perdido hegemonía, que ha sido denunciado por su propia Vicealcaldesa, le dejo aconsejando que se confiese con una madre abadesa, para que termine su periodo de buen modo. Y no embarrado en lodo; que escoja bien a sus directos colaboradores, para que no le dibujen el rostro de mil colores.

A mi alejado Prefecto, Jefe de campaña de su padre Ludovico, le exijo que cierre el pico y se dedique a su función de servicio provincial, mas no a contratos de publicidad.

A mi gobernadora Luisa Loza, que debe servir para cualquier otra cosa, le dejo acciones políticas de este gobierno que todo es a medias, leyes a medias, juicios a medias, proyectos sociales, de salud, de educación, de seguridad, de producción a medias, con colaboradores nacionales, provinciales, cantonales, distritales a medias.

A los jefes de distritos de Educación, del MIES, de Agricultura, de Policía, de Salud, etc. les dejo, de mi espíritu, la prudencia, para que administren la cosa pública con elocuencia, que actúen pensando en el bien provincial y local y no como serviciales de una política banal.

A mi equipo de prelados: Obispo, curas, monjas y seglares, les dejo colgado mi rosario en todo confesonario, junto con mi escapulario en el oratorio, donde al de la media noche imploro y hasta de pena lloro. A todos aquellos consejeros y de la religión herederos, les dejo resignación, ya que el coronavirus les quitó la iluminación y están adoloridos del corazón, con el bolsillo en unción.

A los centenares de priostes de pases de niños, les dejo el bosque de pinos, para que hagan pininos. Que guarden con paciencia la fe cultural y religiosa, para que resurjan cuando tengamos paz y las creencias navideñas mantengas sin antifaz.

A las familias riobambeñas, sufridas como les veo, ante tan dura pandemia, les pido cuiden su anemia; no sean muy atrevidos ante la enfermedad, porque no les salva ninguna heredad, cumplan con las normas de la salud y no hagan ninguna maldad a mi empobrecida sociedad.

A la juventud de mi amada Riobamba, que le noto agobiada, acongojada y descarriada, le dejo mis valores de altruismo, para que no caigan en el poder del istmo, que practiquen la tolerancia, manteniendo la prudente distancia; como la mascarilla les ha vuelto un tanto silenciosos, les dejo mis bendiciones a todos los agenciosos.

A mis ágiles comunicadores populares y periodistas, que siempre están en las pistas, les dejo cientos de listas de corruptos elitistas, que investiguen en todas las instituciones nacionales, provinciales y locales y saque a luz todos los hechos malos y buenos y dejen de actuar muy  halagüeños.

A todos los candidatos provinciales, que en ideologías políticas andan en pañales, les exijo que se capaciten en elaboración, administración de leyes, en fiscalización y gobernabilidad parlamentaria, para que no resulten figurines de almohada. Está presente el desastroso ejemplo de los cuatro asambleístas de Chimborazo que culminan su período, sin pena ni sorpresa, más con pena para mi provincia que cada vez cae más bajo, con representantes de atajo, que pena carajo. Ruego a Dios, a Satanás y a todas las almas del purgatorio que iluminen a los riobambeños y chimboracenses para que elijan asambleístas con capacidad y voluntad. Estoy sorprendido que uno de los huayrapamushcas no ha tenido un poco de vergüenza y está de candidato por sínica anuencia.

A mis pobres guaguas y adolescentes, estudiantes de mi ciudad, les dejo mi corazón apenado, porque en educación nada han progresado; el sistema es una enorme pena, vale menos que una cena. Nietos y bisnietos míos, tengan valor, que pronto calmará el dolor y habrá otro fuero, para niños y jóvenes inteligentes y de acero.

A mis viejitos: hermanos, cuñados, concuñados, casados, amancebados y allegados, unos en los asilos, otros en las veredas y unos pocos en los hogares, les dejo mis cien altares para denuncien sus pesares e imploren días con salud, para que no les arrastre el alud.

A los médicos, enfermeros/as y más personal de salud, les dejo el camino al cielo, para que trabajen sin miedo. Les dejo un millón de gracias, por haber paliado tanta desgracia, aunque el Ministro de Salud actuó con cruel falacia.

A los jueces de mi Linda, Ínclita he histórica ciudad, les dejo la rectitud de mis dos mil años de edad, para que actúen con sujeción a las leyes y no con ímpetu de bueyes.

A los policías de mi plaza, les dejo como mandato que sean fieles al juramento y no utilicen como propio elemento, para el cobro de multas hasta al jumento. Que aprendan a vivir de su sueldo, con pulcritud y denuedo.

A los comerciantes de los mercados, les ordeno que sean ordenados, honrados y disciplinados, que vendan productos de calidad, para que mis hijos no sufran de enfermedad.

Al Comisario Municipal, me parece que vive en un nopal, dispongo que ordene el mercadeo de productos de consumo humano, manoseado por toda mano, despendidos en veredas desaseadas, por personas despreocupadas.

Al montón de municipalistas, desde porteros hasta oficinistas, técnicos y elitistas, le dejo orden absoluta, para que sean buenos funcionarios y no inútiles operarios, mismos que sufren hasta de pereza, sin un ápice de gentileza; que atiendan con técnica y sapiencia, al margen de la inconciencia.

A los trabajadores de aseo de mi querida ciudad, les dejo mil agradecimientos, puesto que trabajan día y noche, sin ningún reproche, peleando con la pandemia, manteniendo la limpieza, en tiempo de abstinencia.

A mi equipo el Olmedo, que casi no le veo, de mis sueños se ha alejado, por más que los hechos he ojeado, ya no le oigo, no le escucho, creo que hasta el entrenador anda sucho; no oigo gritar los goles, como en el  tiempo de soles.

Como me encuentro cansado de dos mil años de vida, todo me parece subida, los ojos se están nublando, las piernas temblando, los brazos flaqueando y el corazón suspirando, el péndulo de mi destreza ya no se entiesa, se le acabó la tibieza, todo mi cuerpo siente el jalón de la guadaña, que quiere hacer su hazaña, llevarme a la eternidad, a pesar de mi larga edad. Pero quedan mis esperanzas y me voy un tanto satisfecho, porque la justicia en algo se reivindicó y a los corruptos correistas los sancionó.

Adiós mundo riobambeño, adiós a mis mujeres, amantes y más congéneres.

ADIÓS AÑO DOSMILVEINTE.

Segundo lugar Testamentos 2020: HERENCIA DE UN VIEJO GUEREJO RETIRADO, Carmina

Como no soy pelucón ni acaudalado
Solo soy un pobre viejo triste y agotado,
Vengo con mis pequeños versos del alma,
A dictar a mi pobre y querido amigo Rufino;
Aquí arrimado a un grande y frondoso pino
A falta de escribano y señores Notarios,
Ellos para cobrar indican un glosario
Lo que gano para pagar, no alcanza mi salario.

Antes de expirar vengo a expresarte
Todos mis sentimientos y quejas confiarte,
No quiero que te enojes o peor que te frunzas,
Mas bien sentadito en un rincón debes relajarte,
Escucha todo lo que ha pasado pon atención,
Quiero hacerlo todo sin ninguna pretensión.

Todita mi herencia quiero repartir,
No deseo que nadie tenga que sufrir,
No sea que tus quejas no me dejen descansar,
Luego toda tu vida me vayas acusar.

Comprendo que estés cansado, todo frustrado,
Del encierro en que vives sin poder salir
No puedes con tu “amiguita “ir a compartir,
De tanto encierro albino has quedado.
En la calle ya no te van a reconocer…
En el mes de abril allanaron la Prefectura,
la fiscalía, sospechaba pagos presuntuosos
De imagen y publicidad a los fulanos briosos,
Aunque hace falta, literal que se cumpla
algunitos cambiar de imagen sería fabuloso,
les dejo maquillaje natural, un corte formal
atiendan como se debe de manera frugal.

Mi Juanito mi querido y estimado jovencito,
Haz tomado en cuenta solo a las comunidades
En la ciudad no veo adelanto ni bondades,
Ojalá te acordarás que también existimos,
No solo de pez vive el hombre, digo exigimos
Adelanto en la ciudad, pero te pido, no vendrás,
A entregar alevines porque ni agua tenemos,
Un ojo de la cara nos cuesta lo que consumimos
Y no más pa que limpiecitos y bañaditos estemos.

En estas fiestas de Navidad, sin pases del niño
Sin misas y bandas el ambiente es desolado,
Grandes y pequeños totalmente se han ausentado
Ya no acuden a las iglesias están abrumados
La fe también está en casa bien resguardada,
los curitas pagan los platos rotos, antes aguantaba,
Los centavos que ponías en la limosna dominical
Hoy Ni para el fideo, ni para la semana del pan.
Les dejo unos centavos a mis madrugadores devotos,
A misa de vez en cuando acudan y colaboren
No pienses como la veci, ellos no comen; así es de necia…
Mis ojitos se han quedado ya sin lágrimas
De tanto llorar por actitudes inconcebibles,
Han desaparecido ocho vagones de tren
De mi ciudad querida, razones no hay quienes den,
A ese paso desaparecerá el Chimborazo también,
No hay nadie quien reclame ya no hay mesura
Así quisiera que desaparezcan poco a poco
Estos fierísimos personajes atrevidos, afuereños
Que causan pánico, robos, asaltos y engaños
Para eso las autoridades brillan con su ausencia,
Y cuando se reclaman más bien se portan huraños.

La aparición de la pandemia fue una experiencia abismal,
Llegó a toda la humanidad, nos cuesta vivir en la época actual,
Cuidándonos, sin tocarnos, acercándonos de manera gradual,
Se Ha perdido el tacto y el contacto con vecinos y amigos
Hoy caminamos como astronautas mirando al vacío;
No se ha perdido la ilusión, la paciencia hasta el mismo brío
Nos deja una enseñanza la mejor de todos los tiempos
El compartir, ser paciente, generoso y agradecimiento
Con la vida, las personas las familias, buen comedimiento.

A mis nietos estudiantes queridos, amantes del buen estudio
Les dejo una tarjeta de INTERNET, para que no pongan mil pretextos,
Y a las clases puedan acudir sin excusas ni justificaciones infundadas,

A ese paso ganar el año quieren y pasan de agache sin hacer nada.
A mis hijitos los padres de familia les dejo una buena correa y un fuete

Para que se amarren los pantalones bien ajustados y no crean,
Lo que sus angelitos dicen, que no hay deberes, el profe no se conecta

Un buen fuetazo hace falta, que sean responsables porque eso afecta,
Al conocimiento, y preparación para ingresar a estudios posteriores.

Los consentidos hoy en día, hacen de las suyas en clases virtuales
Encienden la computadora o el celular, pero ellos durmiendo siguen,

Para ellos, los tontos de los maestros ni cuenta se dan, y dicen que les persiguen
Cuando hacen preguntas de clase y las respuestas nunca se consiguen.

Esto debe terminarse padres de familia son responsables de sus representados,
Pero si el maestro logró comunicarse, más bien quedan ellos enojados.
Les dejo a mis colegas maestros, un saco de paciencia y puntualidad
Para que las clases den despacio, con cariño y mucha cordialidad.

A mis queridos nietos amantes empedernidos del freefire ,
Les dejo bicicletas recicladas pero muy bien arregladas
Para que practiquen el ciclismo, deporte sano no arriesgado,
Como nuestro Richard y nuestra Mirian Núñez ganadores
deportistas con empeño y constancia principales actores.
No pasen todo el día en esos interminables juegos absurdos
Parecen zombis caminando perdidos, desaliñados y burdos.

Este año han asomado un grupo numeroso de candidatos,
Altos, bajos flacos, gordos, nada agraciados otros ya vejetes
Ofrecen el oro y el moro, trabajo, economía, en conclusión,
Salvar al país que está en crisis, asaltado, saqueado sin un centavo
Les dejo que se alimenten con nueces, verduras mucho nabo
Para que aclaren las ideas, asuman la realidad, y no vivan de ilusión.

Les dejo mis consejos a mis queridos amigos taxistas
Para que no sigan la mala influencia del amigo,
Que llevaba escondida en la cajuela a su querida,
Eso no lleva a nada bueno, trae muchas complicaciones,
Los hogares se separan sin escuchar las razones.

A mi querido amigo el Marianito, ya no te preocupes
Si no te llevaron en ese momento a cana,
Ya está suspendido el trámite creo que ya se olvidarán
Tu proceso algún rato, si tienen tiempo revisarán,
ese poquito de bienes que tienes ellos comprenderán ….

A mis amigos todos, pequeños, grandes, flacos, gordos
Les aconsejo cumplir con todas las medidas de seguridad,
Distanciamiento, higiene, alcohol y aislamiento.
Como buen ciudadano a cabalidad seguir cumpliendo
Así Todos sin excepción para seguir sobreviviendo
Y librarnos todos juntos de este ambiente horrendo.

Ya se acerca la media noche, es hora de despedirme
Esta vez me voy más tranquilo, no tengo preocupaciones,
Que me quemen o me agredan, descarguen sus frustraciones

Me voy rapidito, si se puede a darme un gustito y consentirme,
A comer las uvitas, un buen pavo, la cena luego escabullirme,
Escondido bien guardado en un rincón hasta el otro año dormirme.

Adiós mis hijitos, mis nietitos del alma, les deseo que les vaya bien,
Pensarán para dar su voto no crean todo ofrecimiento también …….
FELIZ AÑO 2021

Tercer lugar Testamentos 2020: Último recorrido por mi ciudad, Edicon Roberto Valente Conya

Ay de mí, ay de vos! ¡Ay hijitos míos ya me voy!

Tranquilos, que, aunque no muy querido soy,
y aunque desesperados están esperando mi último tercerito, que digo segundito,
ratito, ratito, den chance de dejarles alguito.

Para la querida Condamine, mi barrio queridito, le dejo unos cilindritos amarillos y azulitos,
los azulitos para sus ricas comiditas,
y los amarillos para que se defiendan bonito.

Para el Barrio San Alfonso, de bello templo y su mercadito, he importado unos taxis, todo desinfectadito,
para que hagan sus carreritas y se ganen la platita,
eso sí, vienen sin cajuela porque son unos bandiditos.

Para el barrio Bellavista, que ya le di mi última vista,
les dejo unos vasos de morochito, donde la veci pagaditos, irán, irán rapidito que no hay para toditos,
no compartirán el vaso, que hay virus, no serán tan shunshitos.

Para la loma de Quito, mi mirador favorito,
le dejo unas mascarillas con su respectivo gelsito, serán buen ejemplo, usarán en todo momentito,
sino les llevarán los negritos bailando por la bajadita.

Para el barrio San Francisco y sus calles de piedritas, donde agarrado de la mano estuve con mi queridita, le dejo unos refrigeradores, para los heladitos,
con los que derretí, su frío y lindo corazoncito.

Para mi querida La Merced, el shungo de mi ciudad
le dejo unos chanchitos bien alimentaditos,
eso sí, tráiganme un platito, espero este ratito,
para su rico hornadito ir saboreando en el caminito, al más allasito.

Para mi querida estación, de calles incrustadas de rieles,
le dejo muchas rosas, cortadas de mis jardines,
para que vuelvan los detalles de los guambras enamorados, que sean más avispados y que no dejen pasar el tren.

Para la bella Concepción, que vive sonrojada,
unos pantaloncitos en la plaza roja quedan,
harán gasto a mis costureros que los sábados ahí están,
haranse bordar apretadito para que bolsunuditos no vayan prontito a estar.

Para el sector del cuartel y su avenida de los Héroes, estoy dejando dos tanquecitos de guerra más,
para que mis queridas guaguas faranduleras,
tomen foto para su whatsapp. No se caerán nomas.

Para el sector del Parque Infantil, que digo Guayaquil, le estoy dejando agua para la piletita,
porque la última vez que fui con mi amorcita,
ni nos dimos el paseo de rigor en el barquito.

Casi me olvido de mi linda Santa Rosa,
a ustedes les dejo otro carro de bomberito,
que ha de hacer, eso sí tendrán mucho cuidadito,
no se equivocarán apagando la llama de su amorcito.

Para el sector de Macají, de las ferias de abril,
le dejo unos caballitos, bien amaestraditos,
por favor cuidarán, verán que ya no voy a estar,
si los llevan al centro, limpiando las calles dejarán.

Para el terminal terrestre, de busecitos de colores, les dejo nuevas rutas, para sus vacaciones,
eso si esperarán, a que acabe la pandemia, luego, luego no digan: ¡lo siento, yo no lo sabía!

Para el sector de la Politécnica, donde sale humo de los cerebros, no les doy nada, porque enseguida han de empezar a investigar, sigan siempre estudiosos, procuren no emborrachar,
luego, luego están diciendo: ¿quieres probar mi poder?

Para el barrio la panadería, tradicional por sus panes,
les dejo unos hornos de leña, para que sus orígenes recuerden.
También les dejo unos tutoriales, que me grabé con mi viejo celular, aprenderán bien, para que en la puerta del horno no se les queme el pan.

A todos los demás, por favor no se resentirán
ya se acaban las tres hojas para en este concurso estar. A todos los que me odiaron, miren cuanto les hice amar, también a los tiempos las familias, unidas pudieron estar.

Todavía me queda un segundito más,
aprovecharé para decir, que sean felices,
que la muerte no es el fin, ni la vida un castigo.
Y cuando ya no esté contarás, que, aunque difícil fui, estás aquí vivito, listos para otro enerito.