Sospechoso de pornografía infantil arrestado es detido por la policía
En Pastaza, Sospechoso de pornografía infantil arrestado durante operativo Fénix 260; investigaciones revelan almacenamiento y difusión de contenido ilícito.

El 27 de agosto de 2025, la Policía Nacional del Ecuador ejecutó el operativo Fénix 260, que terminó con la captura de un sospechoso de pornografía infantil arrestado en la provincia de Pastaza.
El detenido fue identificado como Carlos P., quien presuntamente se dedicaba a crear, almacenar y distribuir material sexual de menores de edad.
El allanamiento se realizó en horas de la madrugada en un inmueble donde el acusado dormía.
Durante el registro, los agentes encontraron un teléfono celular con 21 archivos de contenido explícito, presuntamente relacionado con explotación sexual infantil.
La evidencia fue trasladada a laboratorios forenses para su respectivo análisis.
Evidencia hallada en poder del detenido
La Policía Judicial confirmó que en el dispositivo móvil incautado había múltiples archivos de pornografía infantil, los cuales se presume fueron compartidos en plataformas digitales y posiblemente producidos en territorio ecuatoriano.
De acuerdo con las primeras investigaciones, existe la sospecha de que el sospechoso de pornografía infantil arrestado habría grabado material con una menor de edad bajo su cuidado, lo que agrava el caso y eleva las posibles sanciones judiciales.
El hallazgo de 21 evidencias digitales refuerza la hipótesis de que Carlos P. no solo almacenaba contenido ilegal, sino que participaba en la producción y distribución activa del mismo.
Investigación en coordinación internacional
El operativo Fénix 260, que culminó con la detención del sospechoso de pornografía infantil arrestado en Pastaza, fue llevado a cabo exclusivamente por la Policía Nacional del Ecuador en colaboración directa con la Fiscalía General del Estado.
Durante el operativo, la Policía incautó un terminal móvil que contenía 21 archivos catalogados como MASI (material de abuso sexual infantil), además de otras evidencias como prendas de vestir.
Por lo tanto, aunque la coordinación nacional fue clara y efectiva, no hay datos reales que confirmen una investigación conjunta con agencias internacionales, ni que parte del material incautado estuviera circulando en redes transnacionales.
El caso sigue, por ahora, en el ámbito de la justicia y seguridad interna del Ecuador.

Marco legal: penas por pornografía infantil en Ecuador
En Ecuador, el Código Orgánico Integral Penal (COIP) establece que los delitos relacionados con la pornografía infantil son sancionados con penas de entre 10 y 13 años de prisión.
Si se comprueba que el contenido fue producido con víctimas directas bajo custodia o parentesco del acusado, la condena puede aumentar hasta los 16 años de privación de libertad.
El sospechoso de pornografía infantil arrestado en Pastaza enfrenta cargos que podrían ubicarlo en el rango más alto de sanción, dado que se presume la producción de material con una menor bajo su cuidado.
Reacciones y llamado a la ciudadanía
La detención ha generado alarma social en Pastaza y en todo Ecuador, ya que expone nuevamente la vulnerabilidad de los niños frente a las redes de explotación sexual.
La Policía Nacional reiteró la importancia de denunciar cualquier caso de pornografía infantil a través de los canales oficiales de la institución y de la Fiscalía General del Estado.
Además, recordaron que compartir o reenviar este tipo de contenido constituye también un delito grave.
Las autoridades recalcaron que cada operativo como el Fénix 260 contribuye a desmantelar redes criminales, y destacaron la cooperación internacional como herramienta clave en la lucha contra la explotación sexual infantil.
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Un paso firme contra el abuso infantil
El caso de Carlos P., sospechoso de pornografía infantil arrestado en Pastaza, refleja el compromiso de las instituciones ecuatorianas e internacionales en combatir de manera frontal uno de los delitos más graves y sensibles de la era digital.
Con la evidencia incautada y el avance de las investigaciones, se espera que la justicia ecuatoriana actúe con la máxima rigurosidad, garantizando la protección de las víctimas y enviando un mensaje contundente a quienes pretendan vulnerar los derechos de los menores.