¿Se debía sectorizar a quienes merecían la amnistía y a quienes no?

0

Este 10 de marzo, la Asamblea Nacional concedió, con 99 votos a favor, 16 en contra y 10 abstenciones, amnistía, por sus supuestos delitos, a 268 personas, en las que se encontraban varios representantes de la dirigencia indígena y activistas sociales. Según la presidenta de la Asamblea, Guadalupe Llori, este proceso responde a un proceso de “reconciliación y unidad del Ecuador”. Aquiles Hervas, abogado, y político riobambeño considera a este proceso como la búsqueda de la paz como bien común. ¿Se debía sectorizar la amnistía?.

¿Se debía sectorizar la amnistía?
¿Se debía sectorizar la amnistía?. http://LAPRENSA.COM.EC

¿Cuál es la evaluación que le da a la Asamblea por los procesos que ha llevado a cabo?
El Legislativo debería ser la máxima expresión de la Democracia. Es la manifestación de los pesos y contrapesos que existen en el ejercicio del poder, donde se busca generar una representación de la sociedad. Representar las diversas posturas que existen en una sociedad, legislar y fiscalizar son sus funciones. Lastimosamente, los datos nos mencionan que tiene alrededor del 10% de aprobación, por parte de la ciudadanía. Es decir, la credibilidad del Parlamento es mínima. Al punto de que la gente ha llegado a no interesarse si existe el Legislativo o no.

¿Esta Asamblea, según su perspectiva, ha generado mejores resultados que la anterior?
Considero que ambas están compitiendo por ver cúal tiene menos credibilidad. El tema de las amnistías, podría ser un giro de timón, pero no es suficiente para mejorar su imagen ante la ciudadanía.

¿Qué implica un proceso de amnistía?
La Constitución, en su artículo 120, numeral 3, reconoce a esta Institución como un proceso de pacificación social, a través del otorgamiento de un perdón ante delitos políticos, o cometidos en estos aspectos. El fin de una amnistía es recuperar la paz. En este sentido, el legislativo y el ejecutivo pueden realizar una excepción en los delitos de los que se les acusa, generalmente, a dirigentes sociales. Este recurso busca a la paz como bien común

¿Considera que este proceso fue viable? Las críticas mencionan que se debió sectorizar entre quienes merecían amnistía o no.
Existen muchos criterios divididos al respecto de este tema. Pero hay que tomar en cuenta qué significa sectorizar. Este paquete de amnistías se dividía en cuatro sectores sociales que tenían aspectos en común. El primero se clasificaba en defensores territoriales comunitarios, un sector amplio. El siguiente a la dirigencia indígena y participantes en el paro de octubre de 2019, defensores de la naturaleza y administradores de Justicia Indígena. En resumen, no puedes sectorizar derechos, eso sería retroceder el tiempo en materia de constitucionalidad. Decidir quién la merece o no, se interpretaría como la aplicación de un derecho para unos y la aplicación de venganza para otros.

El presidente Guillermo Lasso ha manifestado su desacuerdo en este proceso, ¿qué caminos le quedan?
Hay que concentrarse en la idea de que la democracia es muy parecida a la paz. Y por otro lado, una buena parte del bloque oficialista en la Asamblea, votó a favor de las amnistías, es decir, que votó en busca de la paz común. Tomemos en cuenta que el Presidente no puede regresar a los mismos ‘hiperpresidencialismos’ del pasado, en donde existía la interferencia de poderes. La respuesta de Lasso no pueden ser los mismos abusos, con un cambio de inclinaciones ideológicas. Si se considera que el trabajo de Legislativo perjudica a los planes del Gobierno, está la muerte cruzada. Considero que el camino por el que debe optar el Presidente es el aprender a pasar de página, porque una mayoría ha votado, y votando se resuelven las cosas. Los derechos
humanos han ganado.

Muchos hablan de la Muerte Cruzada, ¿la considera como un posible escenario?
Dudo mucho que este escenario se concrete. Lastimosamente, a nuestras autoridades, les mueve el amor al dinero, y el ejercicio del poder, entonces difícilmente ejecutarían un recurso en el que todos deberían irse. Lo único que, y lo ha demostrado, ha dado fin al gusto por el dinero y a la concentración del poder, es la fuerza popular. Solo de esa manera se podría conseguir un cambio, mientras tanto, todo seguirá igual. 

Sigue a Diario La Prensa en nuestros canales:

WHATSAPP

CANAL DE WHATSAPP

TELEGRAM

CANAL DE INSTAGRAM

GOOGLE NEWS

CANAL DE GOOGLE NEWS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí