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Profesor universitario acusado de abuso sexual en Riobamba

Profesor universitario acusado de abuso sexual a estudiante en Riobamba. Habrían estado hablando de una calificación baja y la besó.

Profesor universitario acusado de abuso sexual en Riobamba
Profesor universitario acusado de abuso sexual en Riobamba

En febrero de 2024, una denuncia estremeció a Riobamba: un profesor universitario acusado de abuso sexual a estudiante ingresó al radar penal tras la valiente voz de una joven.

La acusación fue presentada ante la Fiscalía General del Estado, sede Chimborazo, iniciando una denuncia por abuso sexual en Riobamba que activó protocolos urgentes de investigación especializada.

El hecho habría ocurrido la noche del miércoles 21 de febrero de 2024, dentro del vehículo del docente, cuando ambos conversaban sobre una calificación académica preocupantemente baja.

Según la versión entregada, el maestro de Química II habría tocado indebidamente a la estudiante y la besó sin consentimiento, quebrando límites éticos, legales y humanos profundamente irrenunciables.

Indignada y temblorosa, la joven acudió a la Fiscalía para dejar constancia formal de lo ocurrido, transformando su miedo inicial en un acto de defensa personal y colectiva.

El caso fue asignado al fiscal de la Unidad de Violencia de Género N.° 2, quien tipificó el hecho como delito contemplado en el artículo 170 del COIP.

Así nació una investigación penal que buscó reconstruir minutos, gestos y silencios, dentro de una institución de educación superior de Riobamba golpeada por la sospecha y el desconcierto.

Denuncia por abuso sexual en Riobamba que abrió heridas

La joven se armó de valor y denunció el execrable hecho
La joven se armó de valor y denunció el execrable hecho

Durante meses se recopilaron indicios, versiones y pericias, mientras la denunciante enfrentaba procesos psicológicos para sostener su relato frente al peso emocional de recordar lo vivido.

Entre los elementos constan el testimonio anticipado de la víctima, evaluaciones clínicas, actas periciales, reconocimiento del lugar de los hechos y la versión de su madre.

También se integró la acción de personal del docente Bolívar Edmundo F. U., pieza administrativa que ubica su rol dentro de la institución donde impartía clases regularmente.

La audiencia de formulación de cargos se realizó el 29 de enero de 2026, cuando la Fiscalía General del Estado presentó fundamentos para sostener la presunción de responsabilidad penal.

El juez de la Unidad de Violencia contra la Mujer consideró suficientes los indicios, aunque optó por medidas alternativas a la prisión preventiva durante la fase inicial del proceso.

Se dispuso prohibición de salida del país, presentación periódica ante autoridad competente y estrictas medidas de protección para la joven denunciante dentro del sistema judicial ecuatoriano.

La causa entró en etapa de instrucción fiscal por noventa días, tiempo en el que la justicia deberá ordenar pruebas, contrastar versiones y blindar derechos fundamentales.

Proceso judicial bajo vigilancia pública

La Justicia deberá determinar responsabilidades entorno a este caso
La Justicia deberá determinar responsabilidades entorno a este caso

Mientras tanto, la comunidad académica observa con inquietud, preguntándose cómo sostener la confianza cuando un aula puede convertirse, de pronto, en antesala de una denuncia penal.

Las autoridades recuerdan que el proceso respeta la presunción de inocencia, principio esencial incluso cuando la indignación social exige respuestas inmediatas y sanciones ejemplares.

La investigación sigue su curso bajo control judicial y acompañamiento institucional, conforme lineamientos disponibles en organismos oficiales como Fiscalía del Ecuador.

El marco legal aplicado puede consultarse en el Código Orgánico Integral Penal, donde el abuso sexual está claramente tipificado y sancionado.

Cada diligencia busca acercarse a la verdad, no solo para determinar culpabilidad o inocencia, sino para evitar que el silencio vuelva a cubrir hechos semejantes.

La estudiante continúa protegida por medidas judiciales mientras enfrenta un camino íntimo de reparación, sostenida por peritajes psicológicos y acompañamiento legal permanente.

El docente procesado deberá comparecer periódicamente, respondiendo ante tribunales que evaluarán si los indicios reunidos bastan para avanzar hacia una etapa de juicio.

Entre expedientes y declaraciones, la ciudad espera que la justicia actúe con rigor, humanidad y transparencia frente a un caso que desnudó vulnerabilidades profundas.

¿Qué ocurrió realmente dentro de aquel vehículo esa noche? ¿Cómo incidirán las pericias psicológicas en el fallo final? ¿Qué responsabilidades institucionales emergen tras la denuncia pública?

¿Podrán las medidas cautelares garantizar presencia del procesado durante todo el juicio? ¿Hallará la víctima reparación integral mientras la verdad judicial encuentra finalmente su forma definitiva?

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