Plan de seguridad 2026 en Ecuador: USD 230 millones contra el crimen organizado
El Plan de seguridad 2026 en Ecuador incluye megaprisión, drones y radares para enfrentar bandas criminales y narcotráfico.

El presidente Daniel Noboa Azín presentó este lunes el Plan de seguridad 2026 en Ecuador, una estrategia integral destinada a combatir el crimen organizado, la delincuencia y el narcotráfico.
Con una inversión total de USD 230 millones, el Gobierno busca fortalecer la capacidad operativa de la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y los organismos de inteligencia para garantizar la seguridad ciudadana y reducir los índices de violencia en el país.
Inversión histórica y modernización tecnológica
El Plan de seguridad 2026 en Ecuador contempla la adquisición de siete helicópteros bimotor, un buque logístico multipropósito y sistemas de vigilancia con drones y radares 3D para fortalecer el control territorial y la seguridad fronteriza.
Además, se invertirá en la modernización de escáneres, sistemas de identificación forense IBIS y AFIS, y en la actualización tecnológica del ECU 911, con el objetivo de mejorar la respuesta ante emergencias y delitos graves.
Según el Ministerio del Interior, estas medidas buscan garantizar el control efectivo del territorio, reducir la actividad criminal organizada y proteger a las familias ecuatorianas, especialmente en zonas vulnerables.
La inversión de USD 230 millones representa un compromiso sin precedentes en la historia reciente de Ecuador.
Coordinación institucional y lucha contra el crimen organizado
El Plan de seguridad 2026 en Ecuador se centra en una estrategia integral de coordinación interinstitucional, que incluye a la Policía Nacional, Fuerzas Armadas, Unidad de Análisis Financiero y Económico (UAFE) y organismos de inteligencia.
Esta articulación busca atacar las estructuras del crimen organizado desde su raíz, incluyendo redes de narcotráfico, extorsión y minería ilegal.
El presidente Noboa destacó que el fortalecimiento de la UAFE permitirá rastrear capitales ilícitos y cortar los financiamientos de organizaciones criminales.
Lo que a su vez debilitará la economía criminal que sostiene la violencia y la impunidad en el país.

Megaprisión y reforma penitenciaria
Dentro del Plan de seguridad 2026 en Ecuador, se contempla la construcción de una megaprisión con capacidad para más de 15 000 internos, proyectada para ser completada en 15 a 18 meses.
Esta medida busca descongestionar los centros penitenciarios existentes, mejorar la seguridad interna y ofrecer un enfoque de rehabilitación más estructurado.
El plan también prevé reforzar la seguridad en las cárceles actuales, implementar sistemas de monitoreo tecnológico y mejorar la capacitación del personal penitenciario, integrando estándares internacionales de derechos humanos.
Tecnología e inteligencia como pilares estratégicos
El Gobierno enfatizó que la tecnología y la inteligencia son los pilares del Plan de seguridad 2026 en Ecuador.
La implementación de radares 3D, drones, escáneres avanzados y sistemas de identificación balística permitirá un monitoreo constante del territorio y detección temprana de delitos.
Además, la coordinación con organismos internacionales y la inversión en capacitación especializada para policías y fiscales buscan garantizar que la estrategia sea efectiva y sostenible en el tiempo.
- Leer más: Ranking TasteAtlas 2026: Llapingacho y locro de papa entre los mejores.
- Leer más: Cursos gratuitos de la UNEM 2026: cómo postular.
Retos y expectativas del Plan de seguridad 2026 en Ecuador
Expertos en seguridad pública señalan que el plan enfrenta desafíos importantes, como la persistencia de la violencia urbana y rural.
La expansión de bandas criminales y la necesidad de mantener un equilibrio entre seguridad y derechos humanos.
Sin embargo, se espera que la articulación interinstitucional y la inversión en tecnología permitan una reducción significativa de homicidios, extorsiones y delitos vinculados al crimen organizado en los próximos años.
El Gobierno asegura que el Plan de seguridad 2026 en Ecuador marcará un punto de inflexión en la lucha contra la delincuencia.
Enfocándose en la protección de la ciudadanía, la prevención del delito y la modernización institucional.
