“No hablan de sexualidad los padres”

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El impacto psicológico que se genera en víctimas de violencia sexual es “para toda la vida”. Así lo manifestó la psicóloga Mariela Moyano, cuando se le preguntó cuál es el camino que se debe llevar a cabo con las víctimas de violencia sexual. Un estudio llamado “Secuelas emocionales en víctimas de abuso sexual en la infancia”, manifiesta que, lo que define al abuso sexual, en sí, o a cualquier clase de delito que se vaya en contra de la integridad de los menores, es fundamentalmente la “asimetría entre los implicados en la relación y la presencia de coacción”. Esta podría ser podría ser implícita o explícita. “No hablan de sexualidad los padres”.

“No hablan de sexualidad los padres”. http://laprensa.com.ec

Según este análisis, es difícil “determinar la incidencia real de este problema en la población porque ocurre, habitualmente, en un entorno privado”. Es decir que, a causa de la complicidad de la familia o por el clásico miedo al “qué dirán”, se prefiere no manifestar el cómo se veja la dignidad de las niñas, niños y adolescentes.

Por otra parte, la Human Rights Watcher, organización que vela por el cumplimiento de los Derechos Humanos, asegura que “miles de niños, niñas y adolescentes han sufrido violencia sexual en las instituciones educativas de Ecuador desde 2014”. Sus afirmaciones se sostienen a través de un informe llamado: “‘Es una lucha constante’: violencia sexual en instituciones educativas y la lucha por justicia para jóvenes sobrevivientes en Ecuador”. En el documento se afirma que tanto como docentes, personal educativo, conserjes, y conductores de los recorridos “han cometido violencia sexual” contra este sector de la población.

¿Es peligroso ser mujer en Ecuador?

Es muy peligroso ser mujer, porque se ha naturalizado la violencia. Se cree, se piensa, se tiene la idea de que las mujeres provocamos, que las mujeres, a través de nuestra forma de vestir, a través de nuestras actitudes, del salir a una discoteca, a una fiesta o ingerir alcohol, estamos pidiendo que nos agredan. Y, las personas, en la misma familia, también se ha hecho como muy natural el abuso. En la familia los papás dicen en la casa: “No te vistas de esta forma. Por qué te pones esa falda tan corta, ese pantalón tan apretado, no te pintes así”. Nosotras pensamos que, por la forma de vestir, estamos diciendo: “Vengan a violarme”, “vengan y abusen de mí”. Es difícil que una mujer con minifalda no sea insultada, vejada, por cualquier persona, ya sean muchachos, adultos, por los mismos compañeros del trabajo, de clase. El hecho de ser mujer, en Ecuador, es difícil

¿Cómo se puede definir a la violencia?

La violencia es cualquier forma de conducta que provoque daño, sufrimiento, sea físico, psicológico y sexual. Llegando, incluso a la muerte. La violencia, —hay que entender— se origina por factores que llegan a ser condiciones inequitativos de poder. Alguien cree que tiene mucha más fuerza que el otro, piensa que puede dominar a su otro, al existir una relación de poder. Puede ser en cualquier sitio. En la casa, en la escuela, en la calle. En el lugar de trabajo.

¿La violencia está interiorizada en nosotros como seres humanos?

Sí, porque lo hemos manejado desde antes. Antes, creías que tenías que someter al otro para que te haga caso. Para que haga las cosas que “están bien”. Hace años atrás se decía, en el sistema educativo: “la letra con sangre entra”. Nosotros les dábamos esa autoridad a los profesores. Les estábamos diciendo “vean, péguenle nomás”. Nosotros lo hemos hecho. Creemos que poner un castigo físico o psicológico, es una forma de ajustar, de someter a otro para que te haga caso. Para que te diga, “bueno, las cosas son así”. Para creerse con más poder sobre la otra persona. En realidad, no es así. Hay muchas formas de entablar una relación, sin que nos llegue la violencia como recurso. Ahora nos estamos dando cuenta, que las acciones que antes se cometían, o que normalizamos, son violencia, de distinta forma, y no nos hemos dado cuenta de las consecuencias de este tipo de actos. Esa violencia generada, con el tiempo, va a tener otro tipo de repercusiones. Los niños pueden normalizar la violencia, y cuando crezcan, cuando sean adultos, van a creer que, si a él lo maltrataron, él tiene el derecho de repetir ese patrón. Es lamentable que no hablen de sexualidad los padres.

¿Qué ocurre internamente de una víctima de violencia?

Lo que pasa es que, como los agresores son del círculo cercano, pueden ser familiares, amigos, conocidos, los vecinos, entonces piensan, en determinado momento, que está bien. Que no pasa nada. No quieren avisar, no quieren contar, porque han recibido amenazas, porque han sido sobornadas y, mucha gente, los familiares, consideran que no se debe avisar, que se tiene que estar callado, porque el agresor fue el hermano, el tío, el abuelo. Y llega el famoso qué dirán. Piensan en lo de afuera pero no piensan en la víctima, cómo se siente la víctima. La víctima se siente culpable. Ellas piensan que fueron quienes provocaron ese tipo de agresión, que hizo algo mal y, por eso, el otro actuó de esa manera. O se piensa que se está haciendo bien, que se lo hace por complacer. Entonces, estoy justificando ante mí mismo la violencia de la que soy víctima.

¿Qué se debe hacer con los y las sobrevivientes?

Primero se debe tratar con la familia, y hacerles entender a las víctimas que tienen esa condición, que no son culpables. No hablan de sexualidad los padres.

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