¡MERCADO DE PRODUCTORES O INTERMEDIARIOS!
En la ciudad Sultana de los Andes, existe el Mercado de Productores Agrícolas «San Pedro de Riobamba», administrado por el Gobierno Municipal, a través de un gerente y un directorio, pero la realidad dista mucho de esta denominación, porque la mayoría de ciudadanos que expenden en este centro de comercialización, son los inconfundibles revendones, especuladores o acaparadores, que han usufructuado, a costilla del esfuerzo, sacrificio y trabajo diario de nuestros pequeños agricultores, afectando la cadena de comercialización, por ejemplo en plazas y mercados.
Estos comerciantes revendones, cuentan con el aval y autorización de la actual administración municipal del cantòn Riobamba, lo que no acontece con los verdaderos trabajadores agrícolas de la provincia, quienes no cuentan con facilidades y garantías necesarias, para poder comercializar directamente del productor al consumidor, sin intermediarios; lo cual acabarìa con los abusivos incrementos en el precio de los productos agropecuarios, cuando caen en manos de los especuladores.
Al parecer al Alcalde y Concejales, y a los miembros del directorio de la Empresa Pública Municipal, Mercado de Productores Agrícolas, poco o nada les interesa el bienestar de nuestros hermanos campesinos, que labran la tierra, madrugan para regar agua en el campo, siembran y cosechan la producción agropecuaria que luego se traslada a los diferentes centros de mercadeo, pero sin saber que son explotados; y en muchos casos, no les permiten que todo su esforzado trabajo, sea bien remunerado, reconocido y valorado, porque los más beneficiados de su sacrificada labor, son los revendones.
Comedidamente solicito, que alguien me explique, si el actual Mercado de Productores Agrícolas, es realmente para los Productores Agropecuarios, porque entiendo que, Productor es aquel que Produce, no el que acapara o revende los alimentos de primera necesidad, obteniendo considerables ganancias, mientras los pequeños agricultores y familias campesinas, trabajadoras del campo, casi nunca recuperan todo lo invertido, el costo producción no es muy representativo, sufriendo desengaños y frustración, que los desmotiva para seguir labrando la tierra y cosechando todo lo que producen.
