Joven de Riobamba denuncia secuestro, robo y amenazas de muerte
Joven de Riobamba denuncia secuestro, robo y amenazas de muerte a cargo de examigo, tras ataque el 23 de marzo, que le dejó secuelas

Lo que inicialmente fue presentado como un supuesto “secuestro exprés” acompañado de robo, en realidad encierra un episodio mucho más complejo, violento y perturbador.
Se trata de un hecho delictivo que, por su crudeza, debe ser investigado a profundidad, pues incluye agresiones físicas, amenazas directas y secuelas psicológicas en la víctima.
Este caso refleja no solo la brutalidad de los agresores, sino también el miedo que puede paralizar a quien sufre un ataque de esta naturaleza.
Mensajes previos y origen del conflicto

La víctima, a quien llamaremos Alexander, para proteger su identidad, relata que la pesadilla comenzó la noche del lunes 23 de marzo de 2026, aproximadamente a las 22:00.
Sin embargo, horas antes ya había recibido mensajes intimidantes a través de WhatsApp por parte de un examigo identificado como A. G., quien conocía perfectamente su entorno personal.
Cuénteme…
Dice que quiere golpearme, porque se enteró que yo he hablado mal de la novia y de él
Alexander
Ante esto, Alexander respondió con claridad:
No. En sí fue por una cuestión de que antes sucedió un problema entre la mujer y él, y yo, como que fui testigo, dice que yo ando hablando
Alexander
Encuentro pactado y emboscada violenta

A pesar de la tensión, Alexander aceptó reunirse con él para dialogar.
Pero, como presintiendo algo, se lo comunicó a una amiga y a un amigo, que guardaron los mensajes.
Llego a mi casa a las 21:50 y me hace una llamada. Me dice que está llegando a mi casa. Salgo y llega su vehículo. Él me abre la puerta de atrás, y logro percatarme que está una persona de tez negra con trenzas
Alexander
Esa observación fue suficiente para alertarlo, pero no logró reaccionar a tiempo. Fue empujado violentamente e introducido por la fuerza a una camioneta Ford Explorer 4×4.
Dentro del vehículo comenzó el terror…
Apenas me ingresan, esta persona que estaba afuera saca un cuchillo y me pone en la barriga. Entonces me cierran la puerta, me dicen que me quede callado, que no haga nada. Y proceden las 2 personas de atrás a ponerme unas esposas
Alexander
Golpiza, amenazas y control del teléfono

A partir de ese momento, la violencia escaló rápidamente. Le robaron todas sus pertenencias y comenzó una serie de agresiones físicas y verbales.
(A. G.) me empieza a decir: ‘ahora sí vas a ver’, ‘te vamos a romper las piernas’ (…) La otra persona, que está a mi lado izquierdo, amedrentándome, me empieza a meter cachetadas en la cara
Alexander
La presencia de la novia del agresor, quien observaba sin intervenir mientras revisaba el teléfono de la víctima, agravó la sensación de indefensión.
El conductor dijo que mi teléfono ya es de él (…) me pide la clave, bloquea mi teléfono y se pone a revisar todos mis chats
Alexander
Traslado a propiedad y tortura extrema

El trayecto culminó en una propiedad ubicada en Tunshi, donde el nivel de violencia alcanzó su punto más extremo.
Alexander fue obligado a descender, aún esposado, y conducido hacia una fosa en construcción.
Me bajan y me llevan a la parte de atrás de la propiedad, donde estaba como que ya una fosa donde iba a ser una piscina (…) Me ingresan a ese lugar y me dicen que me arrodille
Alexander
Allí fue brutalmente golpeado con una tabla por su examigo.
Me empieza a decir: ‘Ahí está por bocón?’. ‘¿Con qué pierna pateas cuando juegas fútbol? ¡Te voy a romper la pierna!
Alexander
Agresiones continuas y amenazas de mutilación
Las agresiones continuaron sin pausa…
Me empezó a golpear en las canillas, en la espalda repetidas veces (…) En ese momento, en un golpe que yo siento en la cabeza, ya empiezo a sangrar
Alexander
La escena se tornó aún más aterradora cuando uno de los sujetos intentó cortarle la oreja y amenazó con mutilarlo.
Me cogió la oreja, me intentó cortar la oreja (…) Yo solo decía que por favor ya paren
Alexander
Manipulación del teléfono y nueva intimidación
En medio del ataque, el agresor principal introdujo un nuevo elemento de presión: la manipulación del teléfono.
Regresó A. G. y me dice que me levante, que le ponga la clave de iCloud de mi iPhone y que le restablezca el teléfono. Que si le restablezco el teléfono ya no me va a hacer nada
Alexander
Bajo amenaza, Alexander accedió. Luego fue nuevamente subido al vehículo, herido y ensangrentado.
Amenazas contra su familia y liberación
Durante el trayecto posterior, las amenazas escalaron hacia su entorno familiar.
Cuidado tu papá salga más bravito. Sí sabes que mi mamá trabaja en la Fiscalía (…) no se te ocurra decir nada
A esto se sumó la intimidación de la pareja del agresor:
«‘¡Agradece que no vine con mi papá ni con los guardaespaldas de mi papá, porque si no ya estuvieran muertos!’”
Alexander
Mientras tanto, uno de los acompañantes mantenía un cuchillo en su cuello, repitiendo que moriría esa noche.
Abandono, auxilio y primera versión
Finalmente, Alexander fue abandonado en un camino de tierra. Antes de dejarlo, lo obligaron a grabar un video humillante.
Me hace arrodillar y procede a grabarme un video (…) ‘¿Dime en qué quedamos maricón?’ (…) Yo solo le dije como que no voy a molestarte nunca más
Alexander
Tras una última agresión, lo dejaron tendido en el suelo.
Desorientado y herido, logró caminar hasta encontrar ayuda.
Procedí a levantarme (…) salí caminando, no reconocía dónde estaba (…) por suerte estaba una señora (…) a la que le pedí ayuda
Alexander
Gracias a la intervención de vecinos, pudo recibir asistencia y la Policía Nacional del Ecuador llegó alrededor de las 23:15. Sin embargo, el miedo condicionó su primera declaración.
Por las amenazas que recibí. Tenía miedo (…) me amenazó con mi papá, me amenazó con mi hermano
ALEXANDER
Denuncia, proceso y secuelas actuales
Por ello, inicialmente declaró que fue víctima de un robo cometido por desconocidos. Con el paso de las horas y tras el apoyo de su familia, decidió contar la verdad.
A mi papá le conté la verdad y le dije que hay que ir a denunciar
ALEXANDER
Actualmente, el caso está en proceso y espera ampliar su versión ante las autoridades, confiando en que las evidencias permitan esclarecer los hechos.
Las secuelas son profundas.
Miedo. No he podido dormir estos días (…) Ya no quiero salir, no quiero estar solo
ALEXANDER
El trauma, las amenazas y el temor por su familia marcan su presente. Hoy, Alexander solo pide justicia y que nadie más tenga que vivir una experiencia tan devastadora.
Respuestas a tus dudas
¿Qué ocurrió la noche del 23 de marzo?
Alexander fue víctima de un secuestro, agresión física, robo y amenazas por parte de su examigo A. G. y otras personas.
¿Dónde fue llevado tras el secuestro?
Fue trasladado en una camioneta Ford Explorer 4×4 a una propiedad en Tunshi, donde fue golpeado y sometido a tortura dentro de una fosa.
¿Por qué no dijo la verdad inicialmente a la Policía?
Por miedo a las amenazas contra su vida y la de su familia, decidió declarar que se trató de un robo.
¿Qué busca actualmente la víctima?
Busca justicia, que se investigue el caso a fondo y que los responsables sean sancionados conforme a la ley.
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