Fideicomiso de la EERSA es rechazado por Pachakutik Chimborazo
Pachakutik Chimborazo rechaza el fideicomiso de la EERSA y cuestiona la toma de decisiones sin control social por parte de la gerencia.
El Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik Chimborazo emitió un pronunciamiento oficial en el que expresa su rechazo firme a la posible firma de un fideicomiso de la EERSA, al considerar que este mecanismo se impulsa sin transparencia, sin información pública suficiente y sin participación ciudadana.
La postura del movimiento indígena y social coloca el debate en un plano estructural, centrado en la defensa de la autonomía de una empresa pública estratégica y en el control social de los recursos energéticos de la provincia.
El pronunciamiento, fechado el 17 de enero de 2026, sostiene que la Empresa Eléctrica Riobamba S.A. constituye un patrimonio público fundamental para el desarrollo provincial.
Desde esta perspectiva, Pachakutik Chimborazo advierte que cualquier decisión que comprometa su administración debe ser ampliamente socializada y debatida con la ciudadanía, debido a sus implicaciones económicas, territoriales y sociales de largo alcance.
¿Por qué Pachakutik Chimborazo le dice no al fideicomiso de la EERSA?
En el documento, el movimiento señala que la figura del fideicomiso de la EERSA, en las condiciones actuales, podría limitar la inversión territorial y afectar el futuro del servicio eléctrico público en Chimborazo.
Pachakutik subraya que no se trata de un trámite administrativo menor, sino de una decisión que incide directamente en la soberanía energética local y en la capacidad de la provincia para definir el destino de sus recursos estratégicos.
“Exigimos información clara, diálogo con el pueblo y respeto a la autonomía de nuestra empresa pública. La energía es del pueblo. La EERSA no se entrega”
Pachakutik Chimborazo
Desde esta óptica, el fideicomiso de la EERSA no es presentado como un instrumento técnico neutral, sino como una decisión política que redefine las relaciones de poder en la gestión del servicio eléctrico.
El movimiento también enfatiza que la actual crisis energética no puede ser atribuida ni a la ciudadanía ni a la empresa eléctrica provincial.
Por ello, rechaza que este contexto sea utilizado como argumento para acelerar decisiones sin consulta, advirtiendo que la urgencia no puede sustituir a la legitimidad social ni al control democrático de lo público.
Movilización social y debate público sobre el fideicomiso de la EERSA
Pachakutik Chimborazo plantea tres exigencias centrales frente al fideicomiso de la EERSA: la suspensión inmediata del proceso, la entrega de información clara y pública, y la apertura de un diálogo real con los pueblos y la ciudadanía.
En su mensaje, el movimiento remarca que la energía eléctrica no debe ser tratada como un negocio y reafirma que la EERSA no puede ser transferida ni comprometida mediante mecanismos que reduzcan el control público.
Este posicionamiento se produce en un contexto de creciente movilización social.
Diversas organizaciones sindicales, indígenas, populares y ciudadanía organizada anunciaron un plantón para este martes 20 de enero, en los exteriores de la Empresa Eléctrica Riobamba S.A., coincidiendo con la Junta de Accionistas que deberá pronunciarse sobre la eventual constitución del fideicomiso de la EERSA.
La movilización busca visibilizar el desacuerdo social y presionar para que la decisión no se adopte sin debate previo.
La acción es impulsada por Pilar Fernández, coordinadora de turno de la Coordinadora Política de Mujeres Ecuatorianas de Chimborazo, quien ha señalado que el fideicomiso de la EERSA podría convertirse en una forma de privatización encubierta.
Fernández sostiene que este mecanismo pondría en riesgo el carácter público de la empresa y abriría la puerta a la transferencia de recursos estratégicos a intereses privados, debilitando la gestión pública del servicio eléctrico.
Las organizaciones sociales coinciden en que la EERSA trasciende su rol operativo y representa un símbolo de identidad y construcción colectiva en Chimborazo.
En ese marco, recuerdan que la defensa de la empresa eléctrica forma parte de una larga historia de resistencia popular frente a intentos de privatización.
El debate sobre el fideicomiso de la EERSA, por tanto, no se limita a un instrumento financiero, sino que abre una discusión más amplia sobre gobernanza, control social y el modelo de gestión de los servicios públicos en la provincia.


