TAREAS PENDIENTES
Los carteles de la droga, minería ilegal y otras taras sociales, hacen que la estructura del estado se desequilibre y no cumpla el objetivo con que fue creado.
La implementación de la tabla mínima de consumo, el desmantelamiento de los cuerpos especializados en combatir estas lacras, la compra de radares chinos, la apertura a todos los malandros con la tesis de la “ciudadanía universal”, la salida de la base de manta, estar entre dos grandes productores de coca, … hizo que los carteles internacionales, sentaran en nuestro país sus nefastas estructuras.
Vemos la profunda crisis del poder judicial, con jueces y directivos de jueces perforados, cooptados, comprados por los narcos.
Inmundicia judicial que trata de esconderse cuando ha sido descubierta, políticos corruptos denunciados, funcionarios haciendo quiromancias, para negar lo evidente. Y, la gran perdedora es la población que tiene que soportar la pobreza, la mala educación, el mal servicio de salud, la falta de trabajo, mientras esperamos las próximas elecciones, en la que vendrán los salvadores, los charlatanes, a resolver todo fácilmente hasta ser elegidos y olvidándose de las promesas, llenar sus bolsillos en el menor tiempo posible.
Pobre PATRIA, como te festinan.
Añádase la débil atención social del estado en muchos lugares del país, el problema se agrava, pues nuestra niñez y juventud siguen siendo la cantera para extraer a los nuevos sicarios, gatilleros, expendedores…. carnes de presidio.
Según Joseph Stiglits, premio nobel de economía 2001, “Ecuador tiene un nivel de desigualdad muy alto, ello se evidencia en los malos servicios de salud, educación, vivienda, empleo, cobertura de servicios básicos” (agua potable, alcantarillado, transporte, exposición a riesgos ambientales …)
El economista W. Herrera, señala: “Debido a que la concentración del ingreso es grande, hay mayor inequidad. Por ejemplo, las provincias de Sucumbíos, Morona Santiago y Napo, que son ricas en recursos naturales, son pobres en infraestructura y servicios públicos, debido a que las empresas extractivas se enriquecen excluyendo a sus habitantes, que no tienen empleo adecuado”. (El Comercio-13-01-2026).
Con 36,3% de la población con empleo adecuado, 18,7 % de subempleo y 50% de empleo informal, es imposible hablar de un país próspero o en vías de serlo.
Y añade: “…Una de las causas es la tributación inequitativa, pues las grandes empresas que tienen rentas muy altas pagan una tasa de impuesto a la renta menor que las personas”.
Otra tarea urgente a resolver es la salud (próxima entrega).
