GLAUCOMA: LA “CEGUERA SILENCIOSA” QUE AMENAZA LA VISIÓN
Cada 12 de marzo se conmemora el Día Mundial del Glaucoma, fecha destinada a recordar la importancia de detectar a tiempo esta enfermedad ocular que puede provocar pérdida irreversible de la visión.
Es un grupo de enfermedades que dañan progresivamente el nervio óptico, estructura fundamental para transmitir las imágenes al cerebro. En muchos casos está asociado al aumento de la presión dentro del ojo, conocida como presión intraocular. El problema es que avanza lentamente y sin síntomas, por lo que muchas personas descubren la enfermedad cuando el daño visual ya es avanzado.
A nivel mundial más de 80 millones de personas la padecen Es la principal causa de ceguera irreversible en el mundo.
En Ecuador la situación es preocupante, se estima que alrededor del 4% de las personas mayores de 40 años podría padecer glaucoma. Hasta el 90 % de los casos no son diagnosticados oportunamente, lo que significa que miles de personas pueden tener la enfermedad sin saberlo.
El glaucoma suele comenzar afectando la visión periférica, el paciente puede mantener una buena visión central durante mucho tiempo. Por ello se la conoce como el “ladrón silencioso de la visión”. Cuando aparecen síntomas como visión borrosa, reducción de la visión periférica y del campo visual, halos alrededor de las luces y dolor ocular en glaucoma agudo, el daño del nervio óptico suele ser ya significativo.
Los factores de riesgo son: mayor de 40 años, antecedentes familiares de glaucoma, miopía elevada, diabetes, hipertensión arterial y el uso prolongado de corticoides.
Aunque el glaucoma no tiene cura, se puede controlar mediante tratamiento médico por el especialista. El éxito está en el diagnóstico temprano. Un examen oftalmológico completo que incluya medición de presión ocular, evaluación del nervio óptico y estudio del campo. Se recomiendan que todas las personas a partir de los 40 años se realicen controles oftalmológicos periódicos, especialmente si existen antecedentes familiares.
La prevención y el diagnóstico precoz es la herramienta más eficaz para evitar que el glaucoma se convierta en una causa de ceguera.
Cuidar los ojos hoy puede significar preservar la visión para toda la vida.
