COLUMNISTAS

El Tratado Ártico: Marco Jurídico y Desafíos en la Gobernanza

En las tensiones geopolíticas actuales, como las disputas entre Groenlandia y Estados Unidos en 2026, la noción de un «Tratado Ártico» evoca comparaciones con el exitoso Tratado Antártico de 1959, que desmilitarizó y dedicó el continente austral a la ciencia y la paz. Sin embargo, a diferencia de la Antártida —un continente deshabitado (normas multilaterales)—, el Ártico no cuenta con un tratado único y vinculante que lo abarque por completo.

En su lugar, se rige por un mosaico de acuerdos internacionales, bilaterales y multilaterales, influenciados por el derecho del mar y la cooperación regional. Esta es la complejidad del Ártico: un océano rodeado de territorios (Canadá, Dinamarca/Groenlandia, Estados Unidos, Finlandia, Islandia, Noruega, Rusia y Suecia), con intereses estratégicos en recursos naturales, rutas marítimas y seguridad, exacerbados por el cambio climático que acelera el deshielo, la codicia y la guerra.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba