DUDAS DE LOS FIELES
Algunos fieles católicos, en los primeros años del siglo XX presentaron ante la Revista “El Mensajero”, publicación religiosa, algunas dudas. Revisemos algunas:
Pregunta: ¿El que confesó un pecado grave , pero omite alguna circunstancia que lo agrava notablemente tiene obligación de volver a confesarlo?
Respuesta: Si la circunstancia sólo es más agravante, quiero decir, tal que hace que el pecado confesó como grave, sea más grave, no tiene obligación de confesarlo. Si es sencillamente agravante, quiero decir, tal que hace que un pecado que confesó como leve, sea grave, se debe confesar. Porque no hay obligación de confesar sino las circunstancias que hacen que el pecado sea grave, o las que hacen que sea de otra especie, o distinto el número de pecados.
Pero no las que hacen que el pecado sea más grave. Así, por ejemplo, si uno confiesa que robó una cantidad grave, no tiene obligación de decir cuánto, aunque sea mucho. Pero, si hubiese sido robo sacrílego, tendría que decir, porque es de distinta especie el robo sencillo y el robo sacrílego. Así también si uno roba cinco mil duros en cinco veces, debe decirlo, porque son cinco pecados; y no le basta decir: robé cinco mil duros; porque esto pudiera haberse hecho en un pecado y en una vez , y en el caso se hizo en cinco pecados.
Pregunta: ¿Cuál es el tiempo hábil para cumplir con el precepto pascual?
Respuesta: Por el privilegio de la Bula Trans Oceanum, se puede cumplir con el precepto pascual, desde el domingo de Septuagésima hasta la Octava de Corpus inclusive
Pregunta: ¿Qué obligación impone el Indulto cuadragesimal concedido a América Latina?
Respuesta: “Los fieles deben dar una pequeña limosna según sus facultades, en comprensión del Indulto que disfrutan, los días señalados para esta colecta, que son la primera domínica de Cuaresma, la Santísima Trinidad y la Asunción de Nuestra Señora: esta limosna se invertirá en la educación cristiana de la niñez.
