De la universidad a las calles
Con la caída del Maduro, muchos jóvenes comunistas salieron a las calles de New York a gritar a favor del dictador. Esto no ocurrió al azar, es el producto de años de adoctrinamiento escolar: en el 2020, las encuestas Crimson recogen los resultad en Harvard University: más del 80% de los docentes de las facultades de humanidades y ciencias sociales se autoconsideraban políticamente de izquierda, de ellos rededor del 20% se llamaban marxistas.
Algo similar lo veremos cuando caiga la dictadura cubana. Escojo unos párrafos referentes publicados en el libro “Romanticismo y Revolución en Latinoamérica” (2020):
“Cuba realizó grandes esfuerzos para acercarse al sistema educativo soviético, de hecho, Armando Hart, ministro de educación de Cuba viajó en 1961 Moscú y logró el apadrinamiento para la conformación de redes de cooperación. Esta cooperación permitió que el gobierno cubano enviará alrededor de cinco mil estudiantes a varios países de la Unión Soviética.
Unos pocos años después, en 1965, Fidel Castro decide cambiar la tonalidad de la educación, pasándola de a ser altamente basada en la transformación ideológica de cada ciudadano. El objetivo primario de la nueva educación en Cuba debía obtener el adoctrinamiento ideológico. La creación de una conciencia socialista no se establece al azar, se construye en el adoctrinamiento, en la generación de un producto cultural dentro del cual sea natural ver el mundo como una constante lucha entre ricos y pobres, entre burguesía y proletariado, y ver que la única solución es el camino comunista”. (p. 77).
