CORRUPCIÓN Y DAÑO CAUSADO
El concepto de corrupción implica la entrega o aceptación de dinero o beneficios indebidos para conseguir un trato favorable, especialmente si es injusto e ilegal.
Sobre ésta conducta hay algunos que pretenden justificarla alegando que a nadie perjudica y que las oportunidades son calvas.
La verdad es que la corrupción si hace daño y mucho, porque:
1.- Socava las instituciones sociales. Cuando la corrupción campea, ya nadie cree en la ley, se prefiere entrar en el “círculo” antes que trabajar tesoneramente, el honesto es considerado tonto y todo el mundo prefiere el dinero fácil al esfuerzo honrado, generándose improductividad y desorden social.
2.- Causa injusticias que lesionan a las personas y su patrimonio. Cuando por dádiva se generan decisiones administrativas o judiciales injustas, se lesiona a las personas y sus bienes. Imagine, uste que el juez que conoce un juicio en el cual usted está interesado ha sido comprado por la contraparte y comprenderá el efecto nefasto de la corrupción.
3.- Atenta contra el principio de igualdad que debe amparar a los ciudadanos. Los corruptos impunes se vuelven ricos y los que trabajan horadamente rara vez amasan fortunas. Los hijos de los corruptos “exitosos” tienen más y mejores oportunidades que los de los “tontos” honrados. ¿Habrá un ejemplo más claro de una desigualdad injusta?
4.- Causa ingentes pérdidas económicas para el estado en perjuicio de toda la población. Cuando, en la contratación pública ha mediado cohecho a cambio de la adjudicación del contrato, el contratista de alguna forma tiene que recuperar el monto del soborno, generalmente, invirtiendo menos en los materiales de la obra, inventándose contratos complementarios innecesarios o reajustes de precios inflados. En estos casos, pierde el Estado, perdemos todos, porque la obra es defectuosa o porque se ha pagado indebidamente dineros que se pudieron ocupar en más carreteras, hospitales o escuelas.
