Cayó el Dictador
La sustracción de Maduro se ejecutó de forma extraordinaria. Después de cortarse la luz en Caracas, y atacar los sitios militares antibalísticos venezolanos, el equipo especial Delta, utilizado solo para operaciones especiales, tomó 10 minutos en la sustracción del dictador.
Delci Rodríguez, la vicepresidente, ha quedado a cargo, ¿por qué no Edmundo González o María Corina Machado? Porque no existen las condiciones para que sobrevivan, peor aún para que gobierne. Su implantación requeriría de una operación más sangrienta, con un caos inimaginable, porque las estructuras criminales siguen implantadas en el sistema político. Por ello, la transición bajo presión es preferible.
Sobre el lloriqueo progresista, y las acusaciones de rupturas del derecho internacional, platearé solo dos ideas. El narcotráfico es un crimen transnacional, por ello, la no cooperación o, en el caso de Venezuela, la organización y protección de crimen internacional abre el espacio para las actuaciones extraterritoriales.
Luego, si el derecho internacional se basa sobre todo en la protección de los derechos humanos, los progresistas no lloran por los miles de presos políticos, o por las torturas que ocurren a diario en El Helicoide, o por los millones que han salido por la pobreza causada por el Socialismo del Siglo XXI. No, ahí no lloran, sino que bailan y sonríen porque les interesa proteger a cualquier mercenario que se embandere de comunista.
