8 DE MARZO KANTIANO
El 8 de marzo de 1908, 129 mujeres murieron en un incendio en una fábrica textil en Nueva York, durante una huelga para validar sus derechos. En diciembre de 1977, la ONU declaró al 8 de marzo como día internacional de la mujer.
Pero, aproximadamente un siglo atrás, el filósofo alemán Immanuel Kant (1724 – 1804) formuló su teoría moral, una de cuyas ideas centrales es que, la dignidad humana surge de la capacidad racional y moral de las personas. El ser humano (hombre o mujer) puede darse a sí mismo leyes morales mediante la razón.
Esta autonomía convierte a cada persona en un fin en sí mismo, lo que implica que nadie debe ser utilizado únicamente como medio para los fines de otros.
¡Nadie debe ser utilizado como medio para los fines de otro!
Si utilizamos a una mujer, irrespetamos su dignidad humana intrínseca. El utilitarismo es la esencia de la discriminación y la explotación, pues convierte en un objeto a quien es utilizado, despojándolo de su dignidad. La ética kantiana exige mirar a las mujeres como seres humanos dignos, con un destino y proyecto de vida propio y autónomo, no como un objeto útil o inútil según la conveniencia.
Esta idea de tratar al ser humano con un fin en sí mismo y nunca como un medio, es el origen filosófico de las modernas teorías jurídicas que sustentan los derechos humanos, por lo tanto, no solo las mujeres, sino también los desposeídos y oprimidos, son beneficiarios del pensamiento kantiano.
Resumiendo, para mi modesto entender, Kant dio una estructura filosófica compleja y eficiente, al sencillo pero irrebatible mandamiento evangélico de “amar al prójimo como a uno mismo” y “no hacer a otros lo que no te gustaría que hagan contigo” (Mateo 22:39 y Marcos 12:31); y, (Mateo 7:12 y Lucas 6:31).
