Denuncias de extorsión en el Chimborazo destapan falta de control en turismo
Extorsión en el Chimborazo, denuncias revelan cobros forzados, refugios deteriorados, pobreza y comunidades que exigen respuestas al Gonierno.

El volcán Chimborazo, lo que alguna vez fue una hacienda privada terminó convertido en un área protegida y en refugio de montaña, hoy administrado por las comunidades, pero en medio de denuncias por presunta extorsión y deterioro de su infraestructura.
¿Pero, cómo sucedió todo esto? El guía Pascal Tacuri con más de 14 años de experiencia nos cuenta que, durante gran parte del siglo XX, la zona alta de San Juan hasta los 5.200 metros de altitud pertenecía a la hacienda de Manuel García.
En 1975, los comuneros de Pulinguí adquirieron más de 4.000 hectáreas por 50.000 sucres, financiando la compra con la venta de abono de ganado.
El 26 de octubre de 1987 la zona fue declarada Reserva de Producción de Fauna Chimborazo, abarcando 58.560 hectáreas en tres provincias.
Esto obligó a disminuir la carga ganadera y orientó a las comunidades hacia el turismo como nueva fuente de ingresos.
Desde entonces, la montaña dejó de ser un espacio de explotación privada para convertirse en área protegida.
¿Quién administra el nevado Chimborazo en Ecuador?
Con la creación de la reserva, la comunidad asumió inicialmente la administración de los servicios en los refugios entregadas por el Ministerio de Ambiente.
Años más tarde, en 2019, el Municipio de Riobamba ingresó con un convenio firmado con el Ministerio del Ambiente que le permitió instalar un punto de información en el Refugio Carrel.
El objetivo era promocionar el turismo en las parroquias de San Juan, Calpi y en la ciudad.
Cristian Cruz, director subrogante de Turismo del Municipio, explicó que el acuerdo permitió medir el flujo de visitantes y orientar a los turistas hacia la oferta local.
Sin embargo, aclaró que una vez terminado el convenio, entregaron el espacio que les facilitaron para poner la información, difusión y publicidad.
El acuerdo finalizó en 2023 y desde entonces el municipio no mantiene presencia en el refugio.
Además, el MAATE habría renovado el convenio para la prestación de servicios como baños y cafetería con las comunidades.
Pero el manejo ha sido objeto de críticas por el estado en que se encuentran los refugios y por la falta de reinversión.
Servicios insuficientes para los turistas

Tacuri, recordó que tras una concesión privada anterior, las instalaciones “recibieron una infraestructura nueva, y dejaron en las peores condiciones… pésimos servicios, baños”.
Según el guía, desde 2020 las comunidades no han logrado mejorar las baterías sanitarias ni las condiciones básicas de los refugios, pese a los recursos que genera la actividad turística en el Chimborazo.
Para él, el ícono natural más alto del país no está siendo atendido como debería. La polémica actual se centra en presuntos cobros obligatorios.
En redes sociales circularon videos de turistas que denunciaron haber pagado USD 45 por un servicio de guianza que no solicitaron.
Cabe resaltar que dentro de la comunidad existe la AGUITUCH, una asociación que abarca a los guías turísticos nativos de la zona, quienes si cuentan con licencias para operar, pero que, no se puede asegurar que sean quienes aparecen en el video.
El director de turismo, explicó que la normativa establece que cuando un grupo supera las 15 personas está obligado a contratar un guía.
Sin embargo, dijo que esto “no implica que necesariamente deban contratar a los guías locales, sino que pueden venir con su guía de cualquier parte del país”.
La discrepancia en la interpretación ha generado confusión, y en la práctica algunos visitantes aseguran ser presionados para contratar servicios sin requerirlos.
Las denuncias llevaron a que representantes de las comunidades acudieran al Municipio Riobamba.
En este encuentro, el alcalde recibió a delegados de la AGUITUCH para analizar un plan conjunto que les permita regularizar los servicios en la reserva, incluido la movilidad y mejorar la coordinación para evitar conflictos con los turistas.
Mientras tanto, la administración del Chimborazo sigue en disputa. Lo que comenzó como un esfuerzo comunitario por recuperar sus tierras hoy enfrenta el reto de equilibrar conservación, turismo y transparencia en la gestión.
El futuro de sus refugios depende de lograr acuerdos que permitan garantizar tanto el cuidado de la montaña como el bienestar de las comunidades que viven en sus faldas.
🚨#Chimborazo | Turistas denuncian que los obligaron a pagar por entrar al nevado Chimborazo. Detalles 👉 https://t.co/chVngZLpVX pic.twitter.com/8a6sFgKz7z
— La Prensa Ecuador (@SomosLaPrensaEc) August 26, 2025
Guías de turismo piden orden y cooperación en el Chimborazo

Este hecho ha abierto un debate más amplio sobre la falta de regulación, la pobreza en las comunidades y la urgencia de articular un trabajo conjunto entre instituciones estatales y organizaciones locales.
Abraham Angulo, presidente de la Asociación de Guías de Turismo de la Zona Norte del Ecuador, explicó que la raíz del problema radica en la ausencia de un marco claro que ordene la actividad.
“Hasta la actualidad no ha habido un acuerdo o no ha habido una forma en la que se pueda engranar de forma adecuada el trabajo entre las comunidades que son dueños ancestrales de los territorios y el gobierno a través del Ministerio del Ambiente o a través del Ministerio del Turismo”, dijo.
En la zona existen 38 comunidades que poseen escrituras sobre gran parte del territorio. Sin embargo, muchas familias viven en condiciones de pobreza y ven en el turismo la única posibilidad de ingreso.
Esto ha llevado a tensiones con los visitantes, quienes se enfrentan a servicios informales, a veces sin capacitación suficiente, y a la percepción de cobros indebidos.
El acceso desordenado al Chimborazo también impacta en el medio ambiente y en la imagen del país.
Miles de personas ingresan en feriados, lo que desborda la capacidad de la reserva y colapsa la infraestructura existente, desde los servicios higiénicos hasta los refugios.
Esta situación revela la falta de políticas claras de control, planificación y manejo de flujos turísticos.
La ausencia de señalética, centros de información y un sistema de reservas estructurado incrementa la informalidad, dejando a las comunidades en un limbo económico y a los turistas en un escenario de incertidumbre.
Según Angulo, el turismo debe convertirse en un eje que genere desarrollo sin caer en conflictos entre comunidades, Estado y visitantes.
“Yo creo que aquí no se trata de irnos ni a la izquierda ni a la derecha. Yo creo que el Ecuador lo que necesita es generar un diálogo”, mencionó.
El llamado es directo: se requiere que ministerios, gobiernos locales Municipio Riobamba, Prefectura de Chimborazo y comunidades trabajen en un plan integral que priorice la capacitación, el respeto a la propiedad comunitaria y la oferta de servicios de calidad.
Solo mediante este esfuerzo coordinado será posible transformar el turismo del Chimborazo en una verdadera oportunidad de desarrollo sostenible.