Munición militar hallada en el Chimborazo
Munición militar hallada en el Chimborazo sorprende a deportistas que entrenaban por el sector La Catedral, del impresionante coloso

El majestuoso nevado Chimborazo amanecía sereno cuando varios deportistas y montañistas ascendían por sus laderas, concentrados en entrenamientos y jornadas de limpieza ambiental.
En la mañana del fin de semana, la calma de la montaña fue interrumpida por un hallazgo inesperado en plena Ruta del Hielero.
El grupo avanzaba entre hielo, roca y silencio, realizando prácticas para futuras competencias de montañismo, mientras recogían residuos dejados por visitantes en el imponente coloso.
De pronto, un objeto metálico sobresalía entre la nieve y las piedras, despertando inquietud entre los deportistas que observaban con cautela aquel extraño elemento.
El hallazgo ocurrió aproximadamente entre 4.900 y 5.000 metros de altura, un lugar donde el aire es escaso y cada paso exige experiencia.
Los presentes comprendieron rápidamente que no se trataba de un simple residuo abandonado en la imponente montaña ecuatoriana.
El momento del asombroso descubrimiento

Con precaución, los deportistas se acercaron al objeto intentando comprender qué era exactamente aquello que reposaba en la ladera del nevado.
El objeto se encontraba en un sector conocido como La Catedral del Chimborazo, una zona reconocida por montañistas experimentados.
Quien narró lo sucedido fue Joselito Moreno, reconocido deportista y escalador, habituado a desafiar las rutas más exigentes del volcán.
Moreno explicó que el elemento parecía pesado y antiguo, por lo que decidieron no manipularlo para evitar cualquier posible riesgo.
El grupo optó por grabar un video y registrar la ubicación exacta para alertar a las autoridades competentes.
“Lo hallamos en la ladera de la Catedral del Chimborazo, es un objeto pesado y preferimos dejarlo allí”, explicó Joselito Moreno.
Sospechas sobre una munición militar
Tras observarlo con mayor detenimiento, los deportistas sospecharon que podría tratarse de una munición militar abandonada en la montaña.
La información fue compartida para que instituciones como el Ejército Ecuatoriano puedan realizar una evaluación técnica.
Fuentes militares indicaron posteriormente que el objeto correspondería a una granada de tanque de artillería de 55 milímetros.
El dato llamó la atención porque ese tipo de armamento no es común dentro del uso militar convencional actual.
Sin embargo, especialistas aclararon que el objeto no representaba un riesgo inmediato debido a sus características.
Según explicó un Héroe de la Patria, la munición carecía de la pieza clave que permite su detonación.
Evaluación por parte de expertos militares

De acuerdo con la explicación militar a un medio de comunicación, el artefacto tenía un tapón en la punta, lo que impedía la activación del explosivo.
Además, el proyectil no contaba con la espoleta, mecanismo responsable de activar la detonación de una granada de tanque.
Estas características indicaban que el objeto, aunque llamativo, no representaba peligro para los montañistas presentes en el sector.
Aun así, las autoridades decidieron aplicar los protocolos de seguridad correspondientes para evitar cualquier eventualidad.
La información fue transmitida a unidades especializadas del Cuerpo de Ingenieros del Ejército.
Los especialistas fueron convocados para realizar un procedimiento técnico en el lugar del hallazgo.
Detonación controlada en el Chimborazo
Durante la mañana del domingo 8 de marzo de 2026, el área fue asegurada por personal militar.
El objetivo era evitar que curiosos o turistas se acercaran al punto donde permanecía la munición.
Posteriormente, expertos del Cuerpo de Ingenieros del Ejército llegaron al sitio para realizar una evaluación final.
Tras revisar el artefacto, los especialistas decidieron ejecutar una detonación controlada, procedimiento habitual para neutralizar explosivos.
La acción se realizó siguiendo protocolos de seguridad utilizados en operaciones militares y manejo de artefactos peligrosos.
Con ello, el proyectil quedó completamente neutralizado en la ladera del nevado Chimborazo.
Un misterio que queda en el aire
Aunque el procedimiento se realizó con éxito, una pregunta continúa resonando entre quienes presenciaron el hallazgo.
¿Cómo llegó una granada de tanque de artillería hasta un punto ubicado entre 4.900 y 5.000 metros de altura?
La montaña ecuatoriana, conocida por su grandeza natural, guarda ahora un pequeño enigma en su historia reciente.
Para los montañistas, la experiencia dejó una mezcla de sorpresa, curiosidad y respeto por la fuerza impredecible del entorno.
Mientras tanto, el nevado Chimborazo volvió lentamente a su silencio habitual, custodiando secretos que aún esperan explicación.
Y en la memoria de quienes estuvieron allí, el hallazgo seguirá siendo una historia improbable escrita sobre hielo y altura.
Respuestas a tus dudas
¿Cuándo ocurrió el hallazgo de la munición?
El descubrimiento ocurrió la mañana del domingo 8 de marzo de 2026 durante una jornada de entrenamiento y limpieza en el Chimborazo.
¿Quién encontró el objeto?
El hallazgo fue realizado por deportistas y montañistas, entre ellos el reconocido escalador Joselito Moreno.
¿Qué tipo de artefacto era?
Según fuentes militares, se trataba de una granada de tanque de artillería de 55 milímetros.
¿Qué hizo el Ejército con la munición?
Expertos del Cuerpo de Ingenieros del Ejército Ecuatoriano realizaron una detonación controlada para neutralizar el artefacto.
