EL CANTÓN DEL NUNCA JAMÁS
Librando la mediocridad de gente tirada a sabia, Riobamba sus electores rompen una vez más los parámetros de la inobservancia, con todos los seudo candidatos, que simulan tener entre sus aduladoras mentes la solución para sacar a Riobamba del estancamiento y retroceso grosero en que las autoridades electas nos han posicionado.
Leí como escriben cual es el perfil ideal del candidato que debería administrar una ciudad, provo, intachable, leal, educado, profesional, estadista, economista, sabio, casi un genio, tan ilustrado como los genios que vimos pasar pero que no pegaron. Me refiero, a los especialistas en ordenamiento, arquitectos, capaces de poner orden y traer bienestar, impulsaron y posicionaron la leche de que adopte un poste y Riobamba cambiará, o la típica de que los jóvenes le hicieron ganar, porque los candidatos algunos con k dicen que la juventud es la decisoria.
Mal presagio, Riobamba se merece por supuesto gente honrada, decidida, educada, digna, profesional, estadista, que sepa manejar sus emociones, un líder a carta cabal, pero que ese líder, presente proyectos certeros, específicos, que hable de desarrollo local, inversión, no ahogarnos en impuestos, lanzarnos como perros a sus funcionarios.
Mantener funcionarios equívocos, dejarles entorpecer los procesos, y más que nada inflar aun más el gasto corriente, metiendo y odiando a un personal que lo único que quiere como cualquier persona es trabajar, para mantener sus familias, el municipio se ha convertido en la agencia de empleos de todos los alcaldes que han pasado por el GAD, ahora mismo la fiscalización está orinando fuera del pilche, porque deberían tener más atención con lo que pasa casa adentro.
De diez técnicos en sistemas ahora están calentando los asientos cuarenta y ocho, que por mas que se esforzó la administración en crear un orgánico funcional, las direcciones creadas han posicionado a tramitólogos, técnicos que no salen a campo y lo manejan todo por sistema.
Así estamos, por más denuncias y pedidos de probidad que lo hagamos, sino somos ciudadanos conscientes, observadores, exigentes, que conozcamos a quienes se lanzan a decorarnos el pastel, solo porque es lindo, buena persona, y lo elegimos hemos perdido el tiempo, deben demostrar liderazgo, agallas, proyectos sustentables y sostenibles para cincuenta años, cien años, inversión pública privada, dinamismo económico, humanidad, cero narcisismo, pero si los electores nosotros los ciudadanos seguimos ciegos y mudos ante estas falencias, seguiremos eligiendo a los mismos.
