YA NO SOLO ES LA SALUD
Es conocido para los ecuatorianos el viacrucis que se debe pasar cuando de salud en el sector púbico se trata. La falta de atención personalizada, médicos, enfermeras, auxiliares, medicinas, insumos, y lo que es más, la posibilidad de recibir atención el momento que de forma intempestiva aparece una dolencia o que de manera recurrente esta se hace presente, complica la vida y paciencia de los ciudadanos.
El acceder a un turno con un especialista es casi ficción, sea porque el médico está ocupado con turnos agendados, pidió permiso, está enfermo, salió de vacaciones, por todo, por nada y por si acaso; pero al final la dificultad es tan grande, que el paciente definitivamente no logra obtener este derecho fundamental que el Estado está obligado a dar a los ciudadanos. Si se trata de obtener medicinas, es otro cuento, si recibió parcialmente algo este mes, el próximo ya no existe, o lo más usual, no hay nada de lo que el médico prescribió.
Se dice que son mafias que no permiten que la atención fluya y se doten de los requerimientos necesarios para un buen servicio de salud, tanto en el MSP como en el IESS. Existen turnos para después de tres, seis y hasta doce meses. Y si de cirugías de especialidad de trata sobre todo traumatología han otorgado turnos hasta para después de tres años.
Pero no solo la salud esta siendo ofendida, hoy también y para sorpresa de todos, la justicia es otro segmento donde existen turnos de audiencias para después de un año y hasta año y medio. La razón igual, no existen fiscales, jueces, secretarios, citadores, etc. que agiliten los procesos. Como dice el dicho, justicia que tarda no es justicia.
Si estos segmentos de servicio público que deben atenderse de inmediato son soslayados de forma abierta como que no importaría la vida y tiempo de las personas, de que nuevo país estamos hablando. Para muchos no será sorpresa, pero para otros esto suena a descuido, queminportismo o intereses, en una clara y manifiesta interferencia a la justicia.
Para el gobierno en el servicio público todo es importante, de hecho existen cosas importantes y urgentes. Sin embargo debe priorizar lo más importante y lo más urgente, y creemos sin desmerecer otras prelaciones, es sustancial que se inicie por estos dos temas, que a más de la seguridad, estos tres enfoques deben ser atendidos con la emergencia que el pueblo los requiere.
