NUEVAS CRÓNICAS DEL IMPERIO
La semana pasada me referí a hechos dolorosos más cercanos a nuestra piel latina, de los hermanos que transitan esas calles del norte en busca de la vida y son perseguidos y criminalizados por ser pobres. Esta semana esperaba editorializar sobre alguna noticia positiva; pero los que somos simples observadores de la historia, nada podemos mover en ese bloque cada vez más pesado de poderes fácticos declaradamente malos.
Lo dijeron ellos mismos, tanto a nivel mundial como nacional. Ese monstruo del que se habla todos los días, dijo que él mismo se consideraba un depredador sexual de nivel 1 y que había otros peores. En nuestro país, aunque en otros temas, pero también persecutorios, claramente escuchamos decir,” como enemigo, soy malo, malo”.
Si la semana anterior fue conmovedor y triste hablar de persecución despiadada de la policía del imperio, las nuevas crónicas de estos días asquean. Las redes están inundadas de millones de chats y fotos que muestran a los llamados líderes del mundo intercambiando impresiones y participando en violaciones y abusos a menores y, dícese, que incluso canibalismo. Las víctimas se cuentan por miles y parece ser que se las buscaba alrededor de todo el mundo, con falsos concursos y castings para ser estrellas, modelos y artistas.
Mucho más horrible esta crónica que las imágenes que tenemos en la historia de la decadencia de imperios como Sodoma, Gomorra o el romano. Se hablará de nosotros en el futuro como el siglo en que con todo el poder y la tecnología los jefes del mal ascendieron al poder y se trasladaban en aviones a islas de perversión donde se escogía entre niñas de 16 o 13, calculando cuáles darían mayor placer y diversión a los perversos.
Pero también hablarán de nosotros, que los elegimos y toleramos como nuestras autoridades, consagrándolos como personajes más allá de las leyes y del bien y del mal. Terrible será el juicio contra nosotros, pues se nos dirá que por tibios, se nos escupe de la boca.
