Hombre tenía 15 kilos de droga en Riobamba
Hombre tenía 15 kilos de droga en Riobamba. Su actitud lo delató, y ahora se pasará un largo tiempo reflexionando sobre su vida en la cárcel

La noche fría del 27 de noviembre de 2024 cayó sobre Riobamba cuando agentes antinarcóticos activaron un discreto operativo tras alertas de tráfico de drogas en Riobamba.
En las calles Edelberto Bonilla y Celso Rodríguez, la vigilancia silenciosa rodeó a un hombre cuya rutina parecía común, aunque ocultaba una peligrosa historia bajo sus manos.
Los policías observaron movimientos breves, intercambios mínimos y miradas evasivas que encendieron sospechas firmes dentro del cerco estratégico desplegado por la Policía Nacional del Ecuador.
Al interceptarlo, ejecutaron un registro preventivo y encontraron una funda verdosa sostenida con tensión nerviosa, como si el peso moral superara al peso físico descubierto.
La prueba técnica confirmó marihuana, exactamente 14,826 kilos, cantidad suficiente para estremecer expedientes judiciales y cambiar el destino del detenido en pleno corazón de Chimborazo.
Aquel instante convirtió al sospechoso en protagonista involuntario de la frase que recorrería titulares: Hombre tenía 15 de kilos de droga en Riobamba, símbolo de caída inmediata.
La ciudad siguió su pulso cotidiano, pero el eco del hallazgo recorrió barrios enteros, recordando que la oscuridad también transita calles conocidas sin previo aviso.
El caso fue remitido a la Fiscalía General del Estado, institución que documentó cada paso bajo protocolos legales públicos.
Tráfico de drogas en Riobamba bajo lupa judicial

La fiscal especializada tipificó el delito según el artículo 220 del COIP, ubicándolo como tráfico de drogas en Riobamba a gran escala dentro del marco penal vigente.
Tráfico ilícito de sustancias catalogadas sujetas a fiscalización, a gran escala, señala el artículo 220 del Código Orgánico Integral Penal (COIP).
Ese encuadre legal proyectaba una pena severa, capaz de extenderse entre 22 y 26 años, horizonte carcelario que transformó incertidumbre en destino irreversible.
Pericias químicas, reconocimientos del lugar y testimonios policiales tejieron una red probatoria difícil de quebrar frente a los jueces del Tribunal de Garantías Penales.
Cada documento añadió peso técnico al expediente, fortaleciendo la acusación sostenida también por lineamientos internacionales difundidos por UNODC sobre control de drogas.
La defensa intentó sembrar dudas, pero los informes científicos hablaron con precisión matemática, dejando escaso margen para interpretaciones alternativas dentro del juicio.
Así, el relato urbano pasó de sospecha callejera a certeza jurídica, confirmando que la sustancia incautada no era tránsito ocasional sino negocio ilícito organizado.
El tribunal concluyó que el acusado actuó como autor directo, cerrando cualquier ruta de escape legal frente a la contundencia del material presentado.
Hombre con sustancias ilegales recibió ejemplarizadora condena

La sentencia fijó 22 años de prisión, castigo que marcó un precedente severo contra el tráfico de drogas en Riobamba y reforzó la línea dura judicial en Chimborazo.
No fue solo un número, sino la confirmación pública de que transportar casi quince kilos de marihuana rompe cualquier frontera tolerable dentro del orden social.
El vehículo, los registros y la cadena de custodia sostuvieron técnicamente la verdad procesal, blindando la acusación frente a futuras impugnaciones defensivas.
Mientras tanto, la ciudad respiró con cautela, consciente de que cada golpe al microtráfico protege barrios enteros de violencias silenciosas que suelen crecer en sombras.
La historia dejó una lección firme: cuando la ley alcanza al delito, incluso las noches más oscuras de Riobamba encuentran un amanecer de responsabilidad.
Hoy, ese expediente permanece como advertencia viva para quienes convierten calles cotidianas en rutas clandestinas de comercio ilícito y riesgo colectivo permanente.
Porque detrás del titular Hombre tenía 15 de kilos de droga en Riobamba no hubo solo captura, sino la defensa concreta de una ciudad herida.
