ALGUNAS PREGUNTAS
Es interesante revisar algunas “Consultas” que varios fieles, supuestamente, dirigían a algunas publicaciones de carácter religioso, en las primeras décadas del siglo XX.
Examinemos algunas de estas preguntas de los “fieles”:
“Pregunta.- ¿Si al hacer yo una cosa no creo que es pecado y luego de hecha me parece o veo que era pecado, debo confesarlo?
Respuesta.- No hay necesidad, porque, si bien la cosa era pecado, pero como usted no lo sabía, no cometió pecado.
Pregunta.- ¿Se pueden cantar tonos de versos prohibidos?
Repuesta.- De suyo no hay en ello mal ninguno. Pero como la música trae consigo el recuerdo de la letra, es reprensible el tal canto. Además siempre parece indigno de un cristiano tocar música que se ha consagrado a letras ofensivas a Dios.
Pregunta.- ¿Es virtud ser indiferente a todo?
Respuesta.- De ningún modo, antes es defecto. Lo que San Ignacio tiene por gran virtud es ser muy afecto a lo que sirve para nuestro último fin, y es conforme a la voluntad de Dios; muy opuesto, a lo que es opuesto al último fin y contario a la voluntad de Dios; indiferente a lo que no sabemos si es conforme o no a nuestro último fin y a la voluntad de Dios. Pero ser indiferente a todo, es ser un cadáver, una piedra, un inútil.
Pregunta.- ¿Qué clase de trabajo es permitido en casa los domingos?
Respuesta.- Los domésticos como cocinar, fregar, barrer y parecidos. Y aún de estos se ha de procurar que no se hagan sino los necesarios”
