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El Pase del Niño en su cierre: fe encarnada, memoria colectiva y vitalidad económica

Con el cierre del ciclo de los pases del Niño, Riobamba reafirma una de las expresiones más significativas de su vida espiritual y cultural. Esta manifestación de fe popular, profundamente arraigada en la historia local, trasciende el calendario litúrgico para convertirse en un espacio de memoria colectiva donde el nacimiento del Hijo de Dios se actualiza como acontecimiento simbólico y comunitario.

El pase del Niño no es un acto meramente conmemorativo. En su despliegue ritual convoca a la reflexión íntima de los devotos, quienes, al acompañar las imágenes y participar en las comparsas, renuevan promesas, agradecimientos y compromisos éticos. La fe se hace visible, pero también se interioriza: invita a repensar valores como la solidaridad, la esperanza y la responsabilidad con el otro, fundamentos esenciales para la convivencia social.

Paralelamente, esta tradición cumple un rol estratégico en la dinámica económica de la ciudad. La afluencia de visitantes posiciona a Riobamba como destino cultural y religioso, generando un impacto directo en sectores como el turismo, la gastronomía, la artesanía y el comercio popular. Las microeconomías locales encuentran en estas celebraciones un espacio de circulación de ingresos que fortalece el tejido productivo y social.

El cierre de los pases del Niño no marca un final, sino una continuidad simbólica. Nos recuerda que la fe, cuando se vive de manera colectiva y consciente, puede articular identidad, cohesión social y desarrollo local, proyectando a Riobamba como una ciudad donde tradición y futuro dialogan con sentido y dignidad.

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