A EVITAR LA CATÁSTROFE
De vez en cuando las Naciones Unidas no se equivoca (reitero solo de vez en cuando) Así, la mayor organización internacional existente de la que se dice fue creada para analizar problemas comunes en procura de encontrar soluciones compartidas para beneficiar a toda la humanidad, como un punto a su favor, organizó y concibió el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), con el objetivo de contar con estudios serios y científicos sobre el cambio climático, sus impactos y riesgos naturales, políticos, económicos y culturales; y, las opciones de respuesta posibles. Claro está que este hito fue conseguido allá en 1988, cuando aún los Estados Unidos respetaba un poco al Sistema internacional pensado y creado para defender sus intereses.
En el proceso del trabajo de este panel, el 8 de agosto de 2021 el IPCC publicó su informe bianual sobre la situación climática de la esfera terrestre, mismo que responde a la investigación de más de cien expertos de 52 países. Este informe fuerte y claro deja en evidencia que el calentamiento global es de origen humano por su forma de habitar la Tierra, especialmente, por causa del uso de energías fósiles (petróleo, carbón y gas) y de otros factores negativos.
Según este informe bianual, el escenario es dramático, al punto que si individual y colectivamente no hacemos nada o hacemos poco por limitar el calentamiento por debajo de 2˚ C, y para limitarlo a 1,5˚ C, estaremos contribuyendo -tal como dicen cientistas sociales- a engrosar el cortejo de nuestra propia sepultura.
El informe de referencia también deja en nuestra conciencia que la humanidad tiene el conocimiento científico, la capacidad tecnológica y financiera para enfrentar el cambio climático, siempre y cuando todos los países del mundo, los organismos internacionales; las empresas e individuos nos empeñemos seriamente en lograr que dicho calentamiento no suba del 1,5˚ C. Para ello, los científicos nos indican que es necesario que para estabilizar el clima en 1,5 centígrados, las emisiones tendrían que bajar a la mitad de lo que actualmente se dan, es decir de 52 gigatoneladas de CO2 a 25 o máximo 30. Caso contrario, con la Madre Tierra en llamas, se dice que podríamos vivir eventos extremos aterradores.
Como este es un tema súper, pero súper importante con el permiso de ustedes me permitiré compartir algunos elementos y propuestas más, en las próximas entregas.
