CRISTO NEGRO DE ESQUIPULAS
A mediados del mes de Enero un símbolo de cultura, tradición y fe es recordado cada año y, aunado a centenares de miles de fieles lo largo de America Central y otros países, persiste en la memoria y sentimientos de personas de todo el continente americano.
Siendo la imagen de madera de color oscuro, ha sido interpretada como cubierta por la piel de los autóctonos o de los hombres cubiertos de su propia sangre, pero lo mas cercano al color oscuro de la imagen, es la exposición al humo de los centenares de velas que a lo largo de tantos años se le han ofrendado pidiendo favores y milagros. Es un ícono de identidad y de esperanza. Siendo una devoción que atrae a miles de peregrinos en Centroamérica y, que se extiende a varios países como nuestro Ecuador, que en la Iglesia de La Paz en Quito, se alberga una Capilla para honrarlo.
Se respeta la tradición comunitaria de América al recordar al Señor de Esquipuas, que es parte de nuestra herencia común. Su historia lo refiere como milagroso desde el siglo XVII. Muchas imágenes del señor de Esquipuas han sido donadas a varios países, pero en México en el Municipio de Villa de Pozos en San Luis Potosí, en una era llamada de los Cristeros ¡FUE HALLADO EL SEÑOR DE ESQUIPUAS A LAS PUERTAS DE UN CORRAL! Se lo celebra a mediados del mes de Enero con serenatas en su víspera, fuegos artificiales, cabalgatas y misas familiares.
Por la migración su devoción se ha extendido a Estados Unidos, con replicas y canciones que dicen: “NO ME CIERRES TUS BRAZOS MI SEÑOR DE ESQUIPUAS”. Un legado que persiste entre los piadosos por mas de tres generaciones y, es parte de nuestras herencias primigenias e hispánicas.
