¡DESEO!
Hoy, con la celebración de la Fiesta del Bautismo del Señor, se cierra el tiempo litúrgico de Navidad. Por eso, pensé un poco en compartir o no el mensaje de Joaquín Sabina que me llegó hace unos días.
Resumo el mensaje: “Esta vez no te voy a desear ni Feliz Navidad, ni Feliz Año Nuevo. Eso ya lo hace todo el mundo, incluido yo.
Hoy te deseo otras cosas: te deseo coraje para decir basta, que olvides a quien se olvidó de ti y que puedas cerrar puertas y abrir ventanas.
Te deseo que no te conformes, que no te quedes con la culpa, que te quieras. Te deseo ojeras y risas, locura y magia.
También te deseo errores para aprender, viento para dejarte llevar, chispas en la mirada, colores para los días grises, paraguas y refugio para las tormentas, lluvia para calarte y sol para calentarte.
Te deseo muchos “te echo de menos”, abrazos de los que duran toda la vida, cuando cierras los ojos y los recuerdes como también viajes, muchos viajes, porque son hacedores de nuevos recuerdos.
Que ames también en la distancia. Te deseo una y mil nuevas canciones favoritas y nuevas fechas que te hagan sonreír
Te deseo ganas de seguir adelante y tiempo, mucho tiempo para disfrutar de tu vida”.
Termino con unas palabras del Papa León XIV: “Mientras el ritmo de los meses se repite, el Señor nos invita a renovar nuestro tiempo, inaugurando finalmente una época de paz y amistad entre todos los pueblos. Sin ese anhelo de bien, no tendría sentido girar las páginas de los calendarios ni llenar nuestras agendas”. Y nos ha pedido que comencemos el año con un corazón que late por la paz.
Seamos constructores de paz a lo largo de este camino del 2026 y no les hago llegar un deseo, les hago llegar mi bendición.
