REYES MAGOS – SEIS DE ENERO
Descritos como eruditos y, que según el evangelio de Mateo después del nacimiento de Jesús de Nazaret, acudieron a rendir su pleitesía y otorgarle regalos simbólicos como: “ORO, INCIENSO Y, MIRRA”. No se conoce hasta la actualidad si fueron reyes, sus nombres y, cuántos eran. En el siglo III dC., se inician las especulaciones.
Se presume su número: desde el tres hasta doce. Según las incipientes Iglesias ortodoxas y, apostólicas, sugiriendo estos números por los regalos entregados o por las doce tribus y, los doce apóstoles que en ese tiempo del nacimiento no existían. En el siglo VI dC., aparecen los nombres de MELCHOR, GASPAR Y, BALTAZAR; según el mosaico de Ravena (San Apolinar el Nuevo).
Ataviados al modo de vestir persa, su piel observando las tres razas conocidas, existentes en la Edad Media: Europa, Asia y, Africa. España desde el siglo XIX, establece la tradición de fiesta con regalos, cabalgata de Reyes Magos, que se extendió a todo el país y, posterior a los países de Cultura Hispánica por colonización.
En la historia relatada Herodes recibió las respuestas de los Reyes Magos: Que de Belen tierra de Judá, de ella brotará el Mesías. Herodes obsesionado con la estrella que brillaba inusual en el cielo y, que había guiando a los Reyes a la presencia del niño con su madre, llegaron a Belen y, de rodillas lo adoraron y obsequiaron.
Posteriormente retirándose por caminos distintos a la vigilancia y, desconfianza de Herodes que lo vio como un potencial rival y, ordena la muerte de todos los niños menores de dos años. Investigaciones revelan que la ESTRELLA era en realidad un cometa que explicaría las tres características descritas por Mateo: “Estrella nueva, su desplazamiento lento y, que se habría detenido sobre Belen, poseedora de una cola vertical, visible por más de setenta dias”.
Este hecho fue usado como argumento para la conversión: “Si los de afuera vienen y lo adoran y se convierten” ¿Cómo no os dais cuenta los que lo tenéis entre vosotros?. Y, es que el hombre busca de Dios en todo lugar, en todo tiempo y, en su mundo conocido.
