FELIZ AÑO NUEVO
La Navidad ha pasado, y seguramente la pasamos en unión familiar, quizá con un par de regalos y con una cena en Noche Buena, con amigos, una salida nocturna, a la luz de estrellas, varios bailes, abrazos, besos y sonrisas.
Pero ahora se acerca el fin de año, y aunque el ritual familiar sea el mismo cada año, su trascendencia no pierde fuerza. Y es en este día, el último del año, que nuestras proyecciones deben tomar rumbo. Qué queremos hacer, cuáles son nuestros retos, cuánto queremos caminar este año, con quién queremos caminar…
Las reflexiones personales de fin de año son esenciales: qué tipo de vida quiero para este año, qué tipo de ambiente voy a crear en mi familia, en mi trabajo, en mis actividades diarias, qué tipo de país deseo, quizá un país libre y próspero.
Estimado lector, es mi deseo más ferviente que este año esté lleno de felicidad, salud y prosperidad: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma” (3Juan 1:2)
FELIZ AÑO NUEVO
