5 hombres murieron acribillados a balazos en la playa
5 hombres murieron acribillados a balazos en la playa. Un despiadado ataque sacudió el malecón y dejó dolor colectivo que durará por siempre

Para la muerte no existe territorio prohibido, ni espacio vedado, ni refugio posible, porque elige su escenario, diseña su estrategia y ejecuta sin piedad el guion del horror.
Esta vez decidió que la arena cálida y el mar sereno fueran testigos de una escena trágica, marcada por disparos, gritos y una tarde que quedará tatuada en la memoria colectiva.
5 hombres murieron acribillados a balazos en la playa y una persona resultó herida la tarde del 9 de febrero de 2026 en el malecón Leonidas Vega, cantón San Vicente, provincia de Manabí.
El ataque ocurrió cerca de las 14:30, en un espigón utilizado por pescadores artesanales para acceder a sus embarcaciones, un punto cotidiano convertido en escenario de una masacre inesperada.
Según testigos, varios sujetos armados se movilizaban en una camioneta, llegaron al redondel del malecón y avanzaron hacia el espigón, donde descargaron múltiples disparos contra las personas presentes.
Durante el ataque, algunas personas huyeron por la playa, mientras otras se arrojaron al mar para evitar ser alcanzadas por los proyectiles, en una escena de pánico y supervivencia instintiva.
Las víctimas mortales fueron Ayón Panta Jevier, Ferias Aveiga Javier Arturo, Paulo Oliver Erazo Mera, Bryan Isaías Guabil Vera y Jorge Luís Farías Falcones, conocido como Moñudo.
De acuerdo con información preliminar, Farías Falcones se desempeñaba como bombero voluntario, un servidor comunitario cuya muerte añade una dimensión más profunda al duelo de familiares y compañeros.
5 hombres murieron acribillados, desatando el caos en una tranquila playa

Tras el ataque, unidades del Cuerpo de Bomberos acudieron al sitio y trasladaron a dos víctimas con signos vitales al Hospital Miguel Hilario Alcívar para atención inmediata.
En esa casa de salud se confirmó posteriormente el fallecimiento de uno de los heridos.
Así, se elevaba a 5 el número total de víctimas mortales, mientras otra persona permanece herida bajo cuidados médicos especializados.
En el sitio del ataque se registraron escenas de dolor cuando familiares llegaron para reconocer los cuerpos, entre llantos, gritos y abrazos que buscaban consuelo en medio del shock.
Algunos familiares retiraron cuerpos de la playa para iniciar trámites mortuorios y proceder con la sepultura.
Eso mientras las diligencias iniciales continuaban en medio de una atmósfera tensa y cargada de incertidumbre.
Tras la masacre, la zona del malecón y el espigón quedó bajo resguardo del Ejército, con el objetivo de garantizar la seguridad y permitir investigaciones técnicas sin interferencias externas.
La Policía también desplegó unidades especializadas para levantar indicios balísticos y recoger testimonios, mientras el ECU 911 coordinaba la respuesta interinstitucional de emergencia.
Las autoridades no han informado sobre detenciones ni han confirmado el móvil del ataque, mientras avanzan las indagaciones para esclarecer quiénes ordenaron y ejecutaron este crimen múltiple.
El episodio vuelve a encender el debate sobre la violencia en zonas costeras, donde la tranquilidad turística convive con la amenaza latente del crimen organizado y las disputas territoriales.
Masacre en Manabí y el clamor por una seguridad que no llega

En San Vicente, la tarde quedó suspendida en un silencio incómodo, roto solo por sirenas, pasos apresurados y la mirada perdida de quienes presenciaron una escena que jamás imaginaron vivir.
El mar, testigo mudo, siguió su ritmo indiferente, mientras la comunidad intentaba comprender cómo la violencia irrumpió en un espacio cotidiano donde antes reinaban la pesca y el descanso familiar.
Organismos del Estado han reiterado la necesidad de fortalecer la inteligencia, el control territorial y la cooperación ciudadana para prevenir hechos similares que vulneran la vida y la paz social.
Expertos en seguridad recomiendan denunciar cualquier información relevante a las autoridades, recordando que el silencio también alimenta a la violencia que avanza sin rostro ni límites visibles.
La historia de este lunes no es solo un parte policial, sino una herida abierta que recuerda que la muerte puede llegar incluso donde la gente busca descanso, sol y horizonte marino.
Respuestas a tus dudas

- ¿Dónde ocurrió la masacre? El ataque se registró en el malecón Leonidas Vega, cantón San Vicente, provincia de Manabí, en un espigón frecuentado por pescadores artesanales.
- ¿A qué hora se produjo el ataque? El hecho ocurrió cerca de las 14:30 del 9 de febrero de 2026, cuando sujetos armados dispararon contra varias personas presentes en el lugar.
- ¿Quiénes fueron las víctimas? Las víctimas mortales fueron cinco hombres, entre ellos un bombero voluntario, según información preliminar proporcionada por las autoridades policiales y de emergencia.
- ¿Qué hicieron las autoridades? Policía, Ejército, ECU 911 y Cuerpos de Bomberos desplegaron operativos de emergencia, atención a heridos y resguardo del área para investigaciones técnicas posteriores.
- ¿Se conocen los responsables? Hasta el momento no hay detenidos ni móvil confirmado, mientras continúan las investigaciones para esclarecer el crimen y determinar responsabilidades penales.
